Ceuta24h
  • Inicio
  • Actualidad
  • Ceuta
  • Cultura
  • Deporte
  • Economía
  • Educación
  • Internacional
  • Laboral
  • Nacional
  • Sanidad
  • Sucesos
Sin resultado
View All Result
Ceuta24h
  • Inicio
  • Actualidad
  • Ceuta
  • Cultura
  • Deporte
  • Economía
  • Educación
  • Internacional
  • Laboral
  • Nacional
  • Sanidad
  • Sucesos
Sin resultado
View All Result
Ceuta24h
Sin resultado
View All Result

Julio Iglesias, cuando el poder huele a abuso sexual

por Opinión
22 de enero de 2026
en Actualidad, Ceuta, Opiniones
0
585
Compartido
3.2k
Lecturas
Compartir en FacebookCompartir en WhatsappCompartir en X

Rachid Sbihi

No es la denuncia lo que debería escandalizar.

Lo verdaderamente perturbador es la sorpresa fingida con la que una parte de la sociedad recibe las acusaciones cuando el señalado es un hombre poderoso, rico y admirado durante décadas.

Las denuncias por presunto acoso y agresión sexual contra Julio Iglesias no caen del cielo ni nacen en el vacío: emergen de una estructura social que durante demasiado tiempo ha normalizado el abuso cuando este se ejerce desde arriba.

Que las denunciantes sean mujeres que trabajaban para él no es un detalle menor.

Es, de hecho, el núcleo del problema.

El feminismo lleva años señalando que la violencia sexual no es solo un acto individual, sino una expresión extrema de desigualdad de poder.

Cuando una mujer depende económica, laboral y —según los relatos conocidos— incluso físicamente de su empleador, el consentimiento deja de ser una palabra neutra y se convierte en un terreno profundamente contaminado.

La masculinidad impune hecha icono

Julio Iglesias no es solo un cantante: es un símbolo de una masculinidad celebrada durante décadas.

El seductor incansable, el hombre al que “todas desean”, el genio al que se le perdona todo porque “así ha sido siempre”.

Esa narrativa no es inocente.

Ha servido para justificar comportamientos abusivos, trivializar límites y silenciar a mujeres que, cuando hablaban, eran inmediatamente cuestionadas.

El problema no es únicamente lo que Iglesias haya hecho o no —eso deberá determinarlo la justicia—, sino lo que la sociedad ha estado dispuesta a tolerar cuando ese “todo” lo encarnaba una figura admirada.

El mensaje ha sido claro durante años: el prestigio protege, la fama blanquea y el dinero compra credibilidad.

La presunción de inocencia no es misoginia preventiva

Reivindicarla, por lo tanto, es imprescindible.

Usarla como arma para desacreditar a quienes denuncian, no.

Cada vez que se responde a una acusación con un “¿por qué ahora?”, “¿por qué no lo denunció antes?” o “quiere dinero”, se está reproduciendo el mismo mecanismo que ha mantenido a tantas víctimas en silencio.

El feminismo no pide condenas sin juicio.

Exige algo mucho más básico y, paradójicamente, más revolucionario: que la palabra de las mujeres tenga valor, incluso —y especialmente— cuando incomoda, cuando señala a hombres poderosos, cuando obliga a revisar mitos nacionales y figuras intocables.

El foco debe estar donde siempre ha estado: el poder

Reducir este caso a la reputación de Julio Iglesias es un error interesado.

El verdadero escándalo es que durante décadas los espacios privados de los poderosos hayan funcionado como territorios sin ley.

Que el trabajo doméstico y de cuidados —feminizado, racializado, precarizado e invisibilizado— siga siendo uno de los entornos más propicios para el abuso.

Las denuncias no cuestionan solo a un individuo, sino a un sistema que ha fallado sistemáticamente a las mujeres más vulnerables.

Un sistema que duda de ellas, las expone, las desacredita y las obliga a demostrar una y otra vez que su dolor es “suficiente” para ser creído.

Caer del pedestal no es una injusticia

Es un ajuste de cuentas moral.

A nadie se le juzga por sus canciones.

Se le juzga por su comportamiento.

El arte no otorga patente de corso, ni el éxito convierte en intocable.

Si algo incomoda de este caso es que obliga a mirar de frente una verdad que el feminismo repite desde hace años: los abusos no siempre vienen de monstruos evidentes, sino de hombres respetados, admirados y protegidos por el sistema.

Escuchar a las denunciantes no destruye la cultura.

Lo que la destruye es el silencio cómplice.

Lo que la degrada es seguir enseñando que el talento masculino vale más que la dignidad femenina.

La justicia dirá la última palabra.

Pero la sociedad ya ha dicho demasiadas veces la misma: mirar hacia otro lado.

Y eso, hoy, ya no es una opción aceptable.

Compartir234EnviarTweet146
Opinión

Opinión

Noticias relacionadas

Confinan dos municipios en Soria tras incendio de camión en la A-2

14 de marzo de 2026

El dilema LeBron: ¿rinden mejor los Lakers cuando él no juega?

14 de marzo de 2026

El truco para lograr torrijas perfectas: OCU revela el pan ideal y las mejores opciones en supermercados

14 de marzo de 2026
Siguiente noticia

Alemania considera boicotear el Mundial 2026 por el 'caso Groenlandia' y las declaraciones de Trump

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Welcome Back!

Login to your account below

Forgotten Password?

Retrieve your password

Please enter your username or email address to reset your password.

Log In
Gestionar cookies

Utilizamos cookies para mejorar su experiencia de navegación, ofrecer contenido y anuncios personalizados, y analizar nuestro tráfico. Puede aceptar todas las cookies o configurar sus preferencias.

Funcionales Siempre activo
El almacenamiento o acceso técnico es estrictamente necesario para la finalidad legítima de permitir el uso de un servicio específico solicitado expresamente por el usuario o abonado, o con el único propósito de efectuar la transmisión de una comunicación a través de una red de comunicaciones electrónicas.
Preferences
The technical storage or access is necessary for the legitimate purpose of storing preferences that are not requested by the subscriber or user.
Estadisiticas
The technical storage or access that is used exclusively for statistical purposes. Las cookies estadísticas ayudan a los propietarios del sitio web a comprender cómo interactúan los visitantes recopilando y reportando información de forma anónima.
Marketing
Las cookies de marketing se utilizan para rastrear a los visitantes en los sitios web con el fin de mostrar anuncios relevantes.
  • Administrar opciones
  • Gestionar los servicios
  • Gestionar {vendor_count} proveedores
  • Leer más sobre estos propósitos
Ver preferencias
  • {title}
  • {title}
  • {title}
Sin resultado
View All Result
  • Inicio
  • Ceuta
  • Actualidad
  • Sociedad
  • Política
  • Economía
  • Sanidad
  • Justicia
  • Sucesos
  • Nacional
  • Internacional

© 2026 JNews - Premium WordPress news & magazine theme by Jegtheme.