El 12 de febrero, con motivo del Día de la Juventud, las calles venezolanas fueron escenario de movilizaciones estudiantiles y ciudadanas simultáneas al segundo debate de la Ley de Amnistía, legislación que en los últimos días ha generado una amplia discusión por posibles lagunas legales y su impacto en torno a los presos políticos.
Rosa Cucunuba, vicepresidenta de la Federación de Centros Universitarios (FCU), afirmó que “mantendremos nuestra presencia en la calle de manera pacífica, exigiendo el respeto a los derechos y la representación de la voluntad del pueblo venezolano. Hacemos un llamado a todos los sectores de la sociedad civil a unirse a esta causa, que no es exclusiva de estudiantes ni de familiares de presos políticos.”
Los estudiantes junto con otros grupos opositores reclaman la liberación de cerca de 800 presos políticos. Por otro lado, sectores afines al chavismo convocaron concentraciones que incluyen a trabajadores públicos, consejos comunales, milicias y grupos evangélicos, según informes de diversas regiones del país.
El día anterior llamó la atención el regreso de la dirigenta María Oropeza, de Vente Venezuela, al municipio de Guanare, estado Portuguesa. Tras estar detenida 18 meses bajo acusaciones que ella rechaza, fue recibida por cientos de simpatizantes entre aplausos. Desde una motocicleta, ondeando la bandera nacional, declaró: “Se deben cerrar todos los procesos arbitrarios y permitir la salida de los inocentes de los centros donde han sido sometidos a torturas para que puedan reunirse con sus familias. Nunca debimos estar en prisión.”
María Corina Machado, líder de Vente Venezuela, celebró el regreso de Oropeza a través de redes sociales: “El pueblo venezolano da así la bienvenida a quienes luchan por la libertad. Es el reconocimiento a una joven dirigente valiente que ha dedicado todo su esfuerzo y amor a esta causa.”
El debate sobre la Ley de Amnistía sigue siendo un tema controvertido. No se conocerán posibles modificaciones al texto original hasta que inicie la sesión plenaria, normativa que inicialmente podría dejar tras las rejas a 175 militares y decenas de civiles acusados en casos que la oposición considera fabricados.
Diosdado Cabello, figura del sector más radical del chavismo, señaló en su programa Con el mazo dando que “Amnistía no significa olvido”, y anunció su intención de impedir el regreso al país de líderes opositores como Machado, Leopoldo López y Julio Borges, acusándolos de promover injerencias extranjeras.


