La escudería británica calificó su desempeño en el Gran Premio de Australia como un «desastre», combinando errores en la gestión durante la carrera con problemas técnicos persistentes en su monoplaza, el AMR26.
Problemas en la parada en boxes de Fernando Alonso
Mike Krack, director de pista de Aston Martin, explicó que la detención de Fernando Alonso en la vuelta 11 sufrió un fallo grave de comunicación interna.
- Error en el muro: Krack precisó que no fue un fallo de los mecánicos en el pit lane, sino una saturación en los canales de comunicación desde el muro de ingenieros que llevó a una ejecución incorrecta en un momento de máxima presión.
- Impacto en la carrera: Tras la parada en boxes, Alonso volvió a la pista con un retraso clave de varios minutos, quedando 11 vueltas detrás del resto de los competidores.
- Estrategia tomada: Ante la imposibilidad de obtener puntos, piloto y equipo optaron por retirar el coche anticipadamente para proteger los componentes y evitar daños mayores.
Persistentes dificultades con el motor Honda
Aparte del error humano en el pit stop, el equipo enfrenta problemas estructurales derivados de su nueva alianza con Honda:
- Vibraciones y recursos limitados: La unidad de potencia presenta vibraciones constantes que complican la conducción, y además, existe escasez de baterías de reemplazo disponibles.
- Capacidad de rendimiento reducida: Tanto Alonso como Lance Stroll afrontaron el Gran Premio de Albert Park principalmente como una sesión para recopilar datos, dada la falta de competitividad, tratando de abordar problemas presentes desde la pretemporada en Bahréin.
Comentarios de los protagonistas
Mike Krack destacó la necesidad de mejorar la coordinación interna en respuesta a la nueva normativa y al rediseño del coche. Por su parte, Lance Stroll calificó el rendimiento actual del equipo como limitado, indicando que más que competir se enfocaron en mantener el ritmo en pista.




