La escalada militar iniciada el 28 de febrero deja un total de 14 bajas estadounidenses y una francesa, incluyendo el reciente accidente de un avión cisterna en Irak
La campaña militar encabezada por Estados Unidos e Israel contra Irán, iniciada el pasado 28 de febrero, ha provocado un aumento constante en el número de bajas entre las fuerzas aliadas en la región. Según informes oficiales del Comando Central de EE. UU. (CENTCOM) y del Gobierno francés, las víctimas fatales suman 15 militares occidentales, reflejando una situación de elevada tensión en Oriente Medio.
Detalle de las bajas estadounidenses
La mayoría de las víctimas corresponden al contingente estadounidense, con un total de 14 fallecidos. Las primeras muertes ocurrieron apenas 48 horas tras comenzar las hostilidades, cuando un ataque con dron contra un centro operativo en Port Shuaiba (Kuwait) provocó la muerte de seis soldados. Tras una inspección exhaustiva en los escombros, las autoridades confirmaron los decesos de Cody Khork, Noah Tietjens, Nicole Amor, Declan Coady, Jeffrey O’Brien y Robert Marzan.
A este lamentable inicio se suma la muerte del sargento Benjamin N. Pennington, quien falleció el 8 de marzo debido a las heridas sufridas en un ataque a la base aérea Príncipe Sultán, en Arabia Saudí.
Recientemente, la cifra aumentó con la confirmación de la pérdida de un avión cisterna KC-135 al oeste de Irak. El CENTCOM confirmó la muerte de sus seis tripulantes. Aunque las autoridades estadounidenses atribuyen el incidente a un accidente y descartan inicialmente un ataque enemigo, milicias proiraníes han afirmado haber derribado la aeronave con sistemas de defensa aérea, un hecho que se mantiene bajo investigación.
Francia reporta la pérdida de un suboficial en el Kurdistán
El Ejército francés ha sufrido su primera baja mortal dentro de este conflicto. El jueves, el presidente Emmanuel Macron confirmó el fallecimiento del suboficial mayor Arnaud Frion, integrante del 7º Batallón de Cazadores Alpinos.
El militar perdió la vida tras un ataque con un dron fabricado en Irán —modelo Shahed— contra una base situada en Erbil, en la región autónoma del Kurdistán iraquí. Otros seis soldados franceses resultaron heridos en el mismo incidente. Macron calificó el ataque como «inaceptable», y destacó que la misión del contingente galo es exclusivamente antiterrorista, desvinculándose de las operaciones directas de la campaña denominada ‘Furia Épica’.
Estado de los heridos y situación operativa
El Pentágono ha reportado que, además de los fallecidos, cerca de 140 militares estadounidenses han resultado heridos desde el comienzo de las hostilidades. Aunque la mayoría de estas lesiones han sido leves y los afectados han podido reincorporarse a sus servicios, el elevado número de bajas en las primeras semanas evidencia la vulnerabilidad de las bases aliadas frente al uso intensivo de drones por parte de las milicias proiraníes. La inestabilidad en la zona continúa mientras las fuerzas internacionales revisan sus protocolos de seguridad ante esta amenaza persistente.




