Según denuncia la formación, tanto el Ejecutivo local como la Delegación del Gobierno en Ceuta estarían desarrollando “una estrategia sistemática de engaño” con el objetivo de minimizar la gravedad de la situación de inseguridad en la zona. Para Redondo, el simple hecho de que se plantee alterar el recorrido del transporte público “es la prueba más evidente de que las instituciones han perdido el control en materia de seguridad”.
El líder de VOX en la ciudad considera “inadmisible” que, en una ciudad española, el servicio público de transporte tenga que adaptarse por miedo a sufrir ataques violentos. “Esto refleja hasta qué punto las administraciones han fallado en su responsabilidad de garantizar la seguridad”, ha señalado.
Asimismo, Redondo rechaza que los últimos episodios registrados —entre ellos tiroteos, heridos por arma de fuego, apedreamientos a autobuses y otros actos violentos— puedan calificarse como hechos aislados. A su juicio, negar esta realidad “no solo es irresponsable, sino que supone una falta de respeto hacia los vecinos que padecen esta situación de forma cotidiana”.
En este contexto, advierte de que en el Príncipe Alfonso “se está consolidando un clima de impunidad” donde los delincuentes actúan sin temor ante la ausencia de una respuesta contundente por parte del Estado. “Estamos viendo cómo, progresivamente, esta barriada se aleja del imperio de la ley”, ha añadido.
El dirigente también ha sido crítico con las recientes visitas institucionales y los mensajes de tranquilidad lanzados por las administraciones. “No se puede tapar la realidad con fotos ni declaraciones”, ha afirmado, insistiendo en que la seguridad “se garantiza con presencia policial efectiva, actuaciones firmes y una estrategia clara para recuperar el control”.
Ante esta situación, VOX Ceuta ha exigido tanto al Gobierno de la Ciudad, presidido por Juan Vivas, como a la Delegación del Gobierno, que abandonen “la política de propaganda” y asuman responsabilidades. En este sentido, reclaman la puesta en marcha urgente de un plan integral de seguridad que contemple el refuerzo permanente de efectivos, un control real de las zonas conflictivas y la aplicación de una política de tolerancia cero frente a la violencia.
Redondo ha lamentado además que estas medidas, defendidas por su formación en distintas sesiones plenarias, hayan sido rechazadas por el Ejecutivo local. “Ceuta no puede permitirse zonas donde el Estado esté ausente”, ha subrayado.
Finalmente, ha recordado que los vecinos del Príncipe Alfonso “tienen derecho a vivir con seguridad, tranquilidad y bajo la protección efectiva de la ley”, asegurando que VOX continuará denunciando esta situación “hasta que se recupere la normalidad y la autoridad del Estado en todos los barrios de la ciudad.



