Tras el ataque estadounidense a un puente en construcción en la provincia de Alborz, que causó al menos 8 fallecidos y cerca de cien heridos, las fuerzas armadas de Irán emitieron una dura advertencia. Las autoridades indicaron que responderán con medidas «más severas que nunca» ante cualquier agresión futura contra infraestructuras clave o plantas eléctricas, extendiendo esta amenaza no solo a Estados Unidos e Israel, sino también a sus aliados regionales.
Cuerpo El incidente ocurrió de madrugada y tuvo como blanco principal el puente B1, una obra de gran tamaño situada en la provincia de Alborz, limítrofe con Teherán. Según el teniente coronel Ebrahim Zolfaqari, portavoz del Cuartel General Central de Jatam al Anbiya, este suceso representa un cambio significativo en la estrategia defensiva del país. Además de las represalias anunciadas, Zolfaqari advirtió a las naciones vecinas que albergan bases estadounidenses a exigir la retirada de dichas fuerzas para evitar represalias.
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abas Araqchí, minimizó el impacto del ataque en la moral nacional. En sus redes sociales, afirmó que «los ataques dirigidos a infraestructuras civiles, incluyendo puentes en construcción, no doblegarán la determinación iraní» y aseguró que las reparaciones se realizarán. Añadió que el daño real corresponde a la imagen internacional de Estados Unidos.
Frente a estos acontecimientos, el presidente estadounidense Donald Trump reafirmó la postura de su administración a través de la plataforma Truth Social. Calificando el derrumbe del puente como «solo el inicio», exhortó a Irán a buscar una solución diplomática «antes de que sea demasiado tarde» y que se produzcan daños irreparables a la infraestructura nacional.




