La caída en Son Moix y el éxito del Barça complican la Liga y marcan el destino del entrenador: o gana en Europa o dejará el club en junio.
El Real Madrid atraviesa momentos delicados. La jornada que debía servir para acercarse al líder terminó siendo un duro revés que pone en duda la planificación del próximo curso. La derrota contra el Mallorca (2-1), junto con la victoria ajustada del Barça en el Metropolitano, dejan a Álvaro Arbeloa sin margen de error. Su permanencia en el banquillo depende únicamente del desempeño en la Champions League.
Un conjunto falto de intensidad en el momento decisivo
La directiva madridista ha tomado nota de la imagen ofrecida en Son Moix. Ante la importancia del encuentro, Arbeloa optó por rotaciones arriesgadas, dejando en el banquillo a Vinicius y dando minutos a jóvenes como Manuel Ángel. Aunque el canterano cumplió, el equipo mostró una falta de energía y concentración.
Las estadísticas comienzan a pesar sobre el técnico salmantino. Con la derrota en Mallorca, Arbeloa acumula 5 derrotas en sus primeros 18 partidos, situándose entre los peores inicios en la historia del club, igualando a entrenadores como Kinké o Ipiña, y lejos de los números de otros aspirantes al puesto, como Xabi Alonso.
Dato relevante: El equipo de Arbeloa solo ha conseguido remontar 2 de los 7 encuentros en los que comenzó perdiendo, cayendo en los otros 5 (Albacete, Benfica, Osasuna, Getafe y Mallorca).
La crítica al rendimiento de Camavinga y la autocrítica del entrenador
Como es habitual, Arbeloa asumió la responsabilidad tras el partido: «Esta derrota corresponde por completo al entrenador del Real Madrid». Sin embargo, por primera vez, hizo un señalamiento indirecto hacia Eduardo Camavinga al referirse al error defensivo decisivo: «Un instante de despiste, un mal ajuste defensivo, pérdida de marca y termina costando un gol».
Decisivo enfrentamiento contra el Bayern
Aunque el club valora positivamente la gestión del grupo por parte de Arbeloa y el surgimiento de talentos de «La Fábrica» como Thiago Pitarch, el crédito del técnico se está agotando. La dinámica positiva generada tras eliminar al Manchester City en octavos se detuvo en Palma.
El futuro de Arbeloa para la temporada 2026-2027 está condicionado a:
- Superar la eliminatoria frente al Bayern de Múnich.
- Competir en una eventual semifinal contra equipos como el PSG o el Liverpool.
Desde la dirección en Valdebebas el mensaje es firme: sin opciones en Liga ni Copa, el título de la Decimosexta Champions es el único camino para que Arbeloa continúe en el cargo.




