La institución sostiene que el aviso solo hablaba de movimientos en redes sociales y que no contenía una estimación sobre el número de personas que podían entrar en Ceuta
La Delegación del Gobierno en Ceuta ha confirmado que Gonzalo Sanz ha dejado su puesto como jefe de Gabinete de Miguel Ángel Pérez Triano, aunque introduce un matiz relevante sobre su salida: fue el propio delegado quien le pidió que dejara el cargo.
La institución ha trasladado este viernes que Sanz presentó su dimisión después de que Pérez Triano le solicitara su salida. La decisión se produce en plena polémica por las comunicaciones mantenidas entre el hasta ahora jefe de Gabinete y un miembro del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) antes de la entrada masiva de personas en Ceuta.
La Delegación mantiene, además, que el delegado del Gobierno no tuvo conocimiento antes del 30 de julio ni del contenido del mensaje de WhatsApp intercambiado entre Sanz y un miembro del CNI, ni de la llamada telefónica que ambos mantuvieron.
Según la versión ofrecida por la institución, el mensaje recibido por Sanz hacía referencia a movimientos detectados en redes sociales que promovían una entrada irregular en Ceuta coincidiendo con la Fiesta del Trono.
La Delegación insiste en que aquella comunicación no incluía una previsión sobre la magnitud que podía alcanzar la convocatoria. En concreto, sostiene que el CNI no realizó una estimación sobre el número de personas que podían movilizarse ni valoró la probabilidad de que la convocatoria llegara a materializarse.
El Gobierno central ya había defendido una interpretación similar de las comunicaciones desclasificadas, al señalar que los mensajes no constituían una alerta sobre una entrada masiva de decenas de miles de personas.
La Delegación asegura que trasladó la presión migratoria a los ministerios
La institución también ha insistido en que, desde el comienzo de los primeros picos migratorios, puso la situación en conocimiento de los ministerios competentes para solicitar medidas de refuerzo.
Entre las actuaciones que cita se encuentran el refuerzo del Servicio Marítimo de la Guardia Civil, el envío de unidades de la USECIC a la frontera, la petición de una unidad del GRS y el despliegue de una unidad de la UIP para labores de seguridad ciudadana.
También señala que se iniciaron los trámites para poner en marcha en Ceuta un Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE).
La salida de Gonzalo Sanz añade así un nuevo capítulo a la controversia política abierta en torno a la actuación de las instituciones durante los días previos a la entrada masiva del 30 y 31 de julio.
Mientras la Delegación sostiene que Pérez Triano no conoció el contenido de la comunicación del CNI antes de los acontecimientos, Sanz dejó constancia al anunciar su salida de que había informado al delegado y de que la alerta había sido trasladada a los ministerios competentes.
El cruce de versiones mantiene abierta una de las principales cuestiones de la crisis: qué información recibió cada responsable institucional antes de la entrada masiva y qué decisiones se adoptaron a partir de ella.



