El presidente regional de Vox sostiene que no ha cometido «ningún error grave» y se distancia de Madrid tras la dimisión colectiva de su cúpula. «No he nacido para la sumisión», declara, mientras conserva su acta de diputado y considera «todas las opciones» abiertas.
La crisis que atraviesa Vox en la Región de Murcia ha pasado a un enfrentamiento abierto entre su máximo responsable regional, José Ángel Antelo, y la dirección nacional encabezada por Santiago Abascal. Después de que el Comité Ejecutivo Provincial (CEP) presentara su dimisión conjunta el jueves para forzar su salida, Antelo ha roto el silencio en una entrevista en Onda Cero donde ha dejado claro que no tiene intención de retirarse voluntariamente.
Un reto directo a la dirección nacional
Antelo ha defendido con determinación su liderazgo y ha rechazado asumir la responsabilidad por las tensiones internas. Aunque ha conversado con Santiago Abascal, el dirigente murciano ha puesto en duda las razones para su relevo en un momento en que, según sus datos, el partido aumenta sus expectativas electorales en la región.
«Que se diga si he cometido algún error», ha retado Antelo, subrayando el crecimiento orgánico de Vox en Murcia durante su gestión.
Para el presidente provincial, dimitir significaría aceptar una culpa que no reconoce. Ha relatado que, aunque Abascal le ofreció la opción de ser candidato, no comprende por qué ello debería conllevar su abandono al frente del partido.
Lealtad frente a obediencia
En un momento álgido de su declaración, Antelo estableció una línea ética con la dirección nacional, diferenciando dos conceptos que reflejan la profundidad de la división ideológica y de mando en Vox:
- Lealtad: Para Antelo, significa «decir la verdad» a la dirección.
- Obediencia: Seguir órdenes sin expresar opinión propia. «No he nacido para eso», aseguró con contundencia.
Esta postura sitúa a Antelo en una posición de resistencia frente al plan de Madrid, que busca una transición ordenada mediante la creación de una gestora tras la renuncia de sus compañeros en la ejecutiva.
La continuidad en el ámbito político
A pesar de estar en el epicentro del conflicto, Antelo confirmó que seguirá como diputado autonómico. Su objetivo inmediato es cumplir con los acuerdos presupuestarios vigentes, aunque advirtió que «todas las opciones continúan sobre la mesa».
Esta situación genera un escenario jurídico y político complicado para Vox: un presidente que se resiste a abandonar su cargo, una dirección nacional que pretendería reemplazarlo, y un grupo parlamentario que podría fracturarse. El resultado de esta confrontación no solo influirá en el futuro de la formación en su principal bastión electoral, sino también en la autoridad de Abascal sobre sus líderes territoriales.