1 de marzo de 2026
El diario digital El Español ha publicado una entrevista con el Ceuti Adil Hachmi, imán y responsable de asuntos religiosos del Centro Cultural Islámico de Madrid, en la que aborda cuestiones como la integración de la comunidad musulmana en España, el debate sobre la posible prohibición del burka y el niqab y el papel social de la conocida ‘mezquita de la M-30’.
En la conversación, firmada por el periodista Daniel Nieva, el imán ceutí sostiene que el debate sobre el burka en España parte de una premisa equivocada. “El burka en España no existe”, afirma, asegurando que su uso es prácticamente inexistente y que el niqab lo llevaría “un 0,00001%” de la población musulmana.
Hachmi advierte de que una prohibición general podría generar situaciones paradójicas: “Si se prohíbe el niqab, mucha gente no podrá ponerse una gorra y una braga”, señala, en referencia a las prendas utilizadas para protegerse del frío. A su juicio, se trata de “un problema que no es real” y considera que el foco político debería centrarse en cuestiones como la fiscalidad, la educación, la sanidad o la prosperidad económica.
Integración y convivencia
Nacido en Ceuta y formado académicamente en ciencias islámicas tras su paso por la Universidad de Medina, Hachmi defiende que la comunidad musulmana en España está mayoritariamente integrada y respeta el marco legal vigente. “Todos estamos bajo el imperio de la ley y bajo la Constitución española”, subraya, añadiendo que la democracia española es “buena o muy buena comparada con muchos países del mundo”.
En relación con partidos como Vox, el imán asegura no temer su eventual llegada al poder si esta responde a la voluntad democrática de la ciudadanía. No obstante, critica lo que considera planteamientos populistas en el debate público sobre el islam.
También rechaza que el islam, como religión, promueva el aislamiento de la mujer, diferenciando entre la doctrina religiosa y las prácticas culturales de distintos países. “El islam es la religión, pero los musulmanes son otra cosa”, afirma, aludiendo a la diversidad de contextos en los cerca de 50 países de mayoría musulmana.

Un centro con vocación social y cultural
El Centro Cultural Islámico de Madrid, fundado en 1987 y considerado la mezquita más grande de España, no solo funciona como lugar de culto, sino también como complejo educativo, cultural y social. Según explica Hachmi, el centro mantiene sus puertas abiertas a visitantes de distintas confesiones y promueve el diálogo interreligioso.
Durante el mes de Ramadán, el complejo incrementa su actividad, con oraciones diarias y nocturnas —como el rezo de Taraweeh— y con un programa de ayuda social que, según el imán, proporciona el iftar (ruptura del ayuno) a entre 1.000 y 1.500 personas cada día.
Mensaje a musulmanes y no musulmanes
En su mensaje final, Hachmi anima a los musulmanes a actuar con “ética, moral y buen ejemplo” para contrarrestar prejuicios, y pide a quienes no profesan el islam que se acerquen al centro para conocer de primera mano su labor. “La fe auténtica siempre suma”, concluye.
La entrevista reabre así el debate sobre la libertad religiosa, la integración y los límites de la regulación en el espacio público, en un contexto marcado por la discusión política sobre identidad, convivencia y pluralidad cultural en España.