El presidente de la Junta de Castilla y León y candidato popular a la reelección, Alfonso Fernández Mañueco, ha rechazado formalmente la invitación de RTVE para un debate bilateral con el candidato del PSOE, Carlos Martínez. Este debate estaba previsto dentro de la campaña de las elecciones autonómicas que se celebrarán el próximo 15 de marzo.
Mientras que el aspirante socialista había aceptado la propuesta, el equipo de Mañueco ha confirmado que el presidente solo participará en los debates previstos por la ley, limitando su asistencia a esos espacios establecidos.
Justificación del Partido Popular
Desde el entorno de Mañueco argumentan que su decisión responde a un estricto cumplimiento de la normativa autonómica. El presidente ha manifestado que:
- Adherencia legal: Solo participará en los dos debates que establece la legislación de Castilla y León.
- Ámbito institucional: Estos debates se ajustarán a los parámetros establecidos por la Comisión de Debates, conformada conforme a la normativa vigente.
Respuesta del PSOE: preferencia por formatos televisivos
El PSOE respondió rápidamente mediante un comunicado distribuido por la agencia EFE, calificando la negativa de Mañueco como un acto que carece de justificación democrática.
Según la formación liderada por Carlos Martínez, la postura del candidato del PP refleja una estrategia para evitar confrontar directamente. Afirman que, al momento de debatir ideas y explicar propuestas a la ciudadanía, el Partido Popular elige la vía televisiva sin presencia directa, una conducta que consideran parte de su forma de actuar.
Rumbo al 15 de marzo
Con este rechazo al debate bilateral, la atención se centra en los dos encuentros obligatorios organizados por la Comisión de Debates, donde estarán presentes todos los candidatos con representación parlamentaria. Estos eventos serán la única oportunidad para que los ciudadanos de Castilla y León escuchen y contrasten las propuestas de los principales candidatos antes de la votación.
Dato electoral: La negativa a participar en debates bilaterales suele ser una táctica común entre los candidatos que encabezan las encuestas, buscando reducir el riesgo que implica un enfrentamiento directo con su principal adversario.





