MADRID – En la reciente sesión del juicio relacionado con el ‘caso Koldo’, el exministro de Transportes, José Luis Ábalos, ha acudido para responder a las preguntas del ministerio público sobre el controvertido apoyo financiero a Air Europa y su posible conexión con los involucrados en la investigación.
En su testimonio, Ábalos minimizó las sospechas de trato preferencial y defendió la estrategia del Gobierno en 2020, señalando que la ayuda fue necesaria y, en comparación con otros países europeos, insuficiente.
Intercambio de mensajes con Víctor de Aldama y el papel del «asesor»
Un elemento relevante del interrogatorio fue la comunicación en agosto de 2020 entre Ábalos y Víctor de Aldama, quien es señalado como uno de los presuntos intermediarios en la trama Koldo. El exministro reconoció estas conversaciones, pero puntualizó la función de Aldama en aquel momento.
«Mantuve contacto con él en su condición de ‘asesor’ de la empresa», afirmó Ábalos durante su declaración ante la Fiscalía.
No obstante, Ábalos destacó que estas relaciones no implicaron ningún trato especial y rechazó la denominación de «rescate» para describir la ayuda financiera recibida por la aerolínea de la familia Hidalgo. Señaló que en realidad se trató de un préstamo con condiciones estrictas, especialmente en comparación con las facilidades concedidas por otros países a sus empresas.
Condiciones rigurosas para una compañía estratégica
Durante su intervención, Ábalos subrayó que el dinero público fue reembolsado con intereses y bajo términos muy exigentes, ya que, según explicó, la aerolínea asumía riesgos mayores que otras compañías.
Para contextualizar la crítica situación de Air Europa en 2020, recordó la caída drástica en el valor de la firma debido a la pandemia:
- Antes de la pandemia: Iberia tenía previsto adquirir Air Europa por 1.000 millones de euros.
- Durante la pandemia: La empresa perdió prácticamente todo valor, con IAG (matriz de Iberia) considerando cancelar la compra y optar por pagar la indemnización en lugar de continuar con la operación.
«España actuó con mayor austeridad frente a Europa»
Ábalos defendió la intervención estatal argumentando que Air Europa era la única aerolínea nacional auténticamente española y que su quiebra tendría consecuencias graves para el sector estratégico del país.
«Existía preocupación y un alto interés. Un gobierno debe responder a las necesidades de sus empresas estratégicas», afirmó el exministro, quien a su vez hizo una autocrítica sobre la gestión de los fondos de recuperación.
Para concluir, Ábalos concordó con las críticas previas expresadas por el director general de la aerolínea, reconociendo: «Lo único que podemos reconocer es que la ejecución fue tardía. Y en comparación con Europa, en cuanto a las ayudas recibidas por otras compañías aéreas, España —incluyéndome como parte del Gobierno— actuó con bastante rigor».




