Ereván/París (EFE) — Este lunes, el presidente francés Emmanuel Macron ha expresado su apoyo a una reapertura «coordinada» del estrecho de Ormuz entre Irán y Estados Unidos, mostrando su discrepancia con la estrategia militar unilateral planteada por el presidente estadounidense, Donald Trump, para desbloquear este paso vital para el suministro energético mundial.
Al llegar a Armenia para participar en la octava cumbre de la Comunidad Política Europea (CPE), Macron destacó ante la prensa la urgente necesidad de alcanzar un acuerdo diplomático entre Washington y Teherán para garantizar el libre tránsito en esta zona.
Reservas sobre el «Proyecto Libertad» de Estados Unidos
El presidente francés mostró dudas sobre la nueva operación anunciada por la Casa Blanca, calificando su planteamiento de «poco claro».
Esta perspectiva contrasta con el plan anunciado por Donald Trump para este lunes, bautizado como «Proyecto Libertad», que busca liberar de manera forzada a las embarcaciones bloqueadas por Irán, implicando un despliegue militar significativo:
- Más de 100 aeronaves y drones avanzados.
- Destructores de la Marina estadounidense.
- 15.000 efectivos militares movilizados en la zona.
Mientras tanto, la reacción de Teherán fue inmediata. El Ejército iraní advirtió este lunes que cualquier nave que intente cruzar el estrecho de Ormuz, incluyendo las fuerzas estadounidenses, será considerada objetivo y atacada.
Llamado a la estabilidad en Líbano
Más allá de la situación en el golfo Pérsico, Macron aprovechó para subrayar la importancia de mantener el alto el fuego en Líbano tras los recientes bombardeos israelíes.
«Es fundamental que cese la violencia. El respeto a este acuerdo es clave para la soberanía, independencia de Líbano y la protección de sus ciudadanos», afirmó el presidente francés.
Estas declaraciones fueron realizadas a su llegada al Complejo Karen Demirchián de Ereván, donde se celebra la cumbre de la CPE. Este encuentro reúne a representantes de 48 países europeos y cuenta con la participación especial de Canadá. La organización, promovida inicialmente por Macron, abarca casi todas las naciones de Europa, salvo Rusia y Bielorrusia.




