MADRID — La etapa como jugador de Luka Modric está próxima a concluir. Tras la confirmación del fracaso deportivo del AC Milan —que perdió la oportunidad de clasificarse para la Champions League en la última jornada de la Serie A al caer frente al Cagliari—, el mediocampista croata planea poner fin a su carrera tras la disputa del Mundial, que comienza el 11 de junio. Ya se vislumbra su retorno a Madrid, donde el Real Madrid le espera para su futura labor tras el retiro.
Una temporada de dedicación total en San Siro
A pesar del desenlace colectivo, la contribución de Modric en Italia fue ejemplar. A sus casi 41 años (que cumplirá el 9 de septiembre), el centrocampista se erigió como líder en el proyecto dirigido por Massimiliano Allegri:
- Datos de la campaña: Participó en 35 encuentros con el AC Milan, la inmensa mayoría como titular, aportando dos goles y tres asistencias.
- El impacto de su lesión: Un mes atrás sufrió una fractura de pómulo contra la Juventus, que le impidió disputar las últimas etapas. Su ausencia afectó al rendimiento del equipo lombardo, que finalmente quedó relegado a puestos de Europa League.
- Un gesto memorable: Como muestra del vínculo con el club, prestó temporalmente su Balón de Oro (2018) para que pudiera ser exhibido en el Museo del AC Milan.
El compromiso de Florentino Pérez
El futuro de Modric no estará lejos del club donde dejó huella durante 13 temporadas. Florentino Pérez, presidente madridista, le aseguró un compromiso firme durante el homenaje que el Santiago Bernabéu dedicó conjuntamente a Modric y Carlo Ancelotti al final de la pasada temporada: el jugador podrá reincorporarse al Real Madrid en la función o rol que él elija tras anunciar oficialmente su retirada.
«El fútbol siempre ha sido una pasión para Modric en todos sus aspectos, y formar parte de la estructura deportiva del club le resultaría muy satisfactorio», comenta Tomás Roncero.
La versatilidad y la comprensión del juego que posee Modric brindan diversas opciones dentro del equipo directivo del Real Madrid, pudiendo incorporarse en roles de asesoramiento o en la dirección deportiva, contando con el respeto absoluto de la directiva y el afecto unánime de la afición madridista.




