BARCELONA.– La reacción de Junts per Catalunya a la convocatoria de Alberto Núñez Feijóo para activar una moción de censura instrumental ha sido inmediata. Jordi Turull, secretario general del partido independentista, ha invitado al presidente del Partido Popular a acudir a Waterloo (Bélgica) para presentar una propuesta concreta y discutirla directamente con el expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont.
Estas manifestaciones de Turull se producen tan solo un día después de que Feijóo realizara un llamamiento en el Congreso a Junts y al PNV, señalando que «existen 184 diputados» que apoyan renovar las urnas, y comprometiéndose a liderar un Gobierno en solitario del PP, sin contar con Vox, cuyo único objetivo sería convocar elecciones anticipadas.
Condiciones y limitaciones en el diálogo
Aunque Turull ha indicado la voluntad de su formación de considerar las propuestas de la oposición, ha dejado claro que cualquier posible negociación con el PP estará condicionada a exigencias políticas estrictas:
«Si tiene una propuesta seria, la atenderemos, aunque Junts también impondrá sus condiciones. No estamos en Madrid para respaldar a ninguna de las partes».
A pesar de manifestar apertura al diálogo, Turull ha moderado las expectativas sobre un acuerdo rápido para destituir a Pedro Sánchez mediante la moción. Para Junts, el escenario óptimo en una legislatura que consideran agotada es la convocatoria de elecciones por parte del presidente, no una alianza inusual en el Congreso. «La vía más directa es que el presidente del Gobierno disuelva las Cortes y convoque comicios», concluyó en una entrevista concedida a Catalunya Ràdio.
Ruptura definitiva con el PSOE
La estrategia de Junts refleja la congelación total de sus vínculos con el bloque que sostiene la investidura. Turull reiteró que su partido mantiene rotos los canales con el PSOE debido a los «incumplimientos sistemáticos» de los acuerdos alcanzados en Bruselas para la investidura de Sánchez.
| Posiciones políticas frente a la anticipación electoral |
| PP: Busca alcanzar 184 diputados a través de una moción instrumental de «decencia». |
| Junts: Considera la legislatura terminada, reclama elecciones, pero eleva las condiciones para apoyar al PP. |
| PSOE: Se mantiene firme en la Moncloa y descarta adelantar los comicios pese a las investigaciones judiciales. |
Esta propuesta desde Barcelona recae nuevamente sobre la dirección nacional del PP. Génova, que hasta ahora había rechazado negociar activamente argumentando que «las mociones no se especulan, se presentan», enfrenta ahora la decisión de aceptar el costo político de enviar una delegación a Waterloo o arriesgarse a ver estancada su estrategia parlamentaria contra Pedro Sánchez.




