Gabriel Rufián, portavoz de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) en el Congreso, ha valorado positivamente la «perspectiva humanista» expresada por el papa León XIV en relación a la inmigración, mientras cuestiona la incoherencia de los aplausos recibidos por PP y Vox.
Tras la intervención histórica del pontífice ante las Cortes Generales, Rufián, conocido por su estilo incisivo, ha manifestado que la situación actual es «tan compleja» que resulta llamativo que al papa le preocupe más el auge del fascismo que a Felipe González.
En declaraciones al término de la ovación brindada por diputados y senadores en el Congreso, el dirigente republicano destacó el enfoque del discurso, que hizo énfasis en los valores humanistas y los derechos de los migrantes.
«La coyuntura es tan delicada que merece la pena acoger este tipo de mensajes, que en el fondo reflejan los principios del cristianismo. Habla del bien común, del respeto y de la comunicación entre las personas», expresó Rufián.
Señalamientos sobre la derecha y contradicciones en el hemiciclo
Rufián destacó una contradicción que observa en las bancadas del Partido Popular y Vox, señalando su sorpresa ante los aplausos que brindaron a un mensaje que, según él, contrasta con su conducta parlamentaria habitual.
- Contradicción observada: El diputado recordó que PP y Vox suelen rechazar, con abucheos y votos en contra, propuestas que promueven el bien común y censuran discursos que estigmatizan a personas por su procedencia.
- Evaluación de la situación actual: «Vivimos momentos tan complejos que causa mayor preocupación al papa el avance del fascismo que a Felipe González; eso muestra el estado en que estamos», comentó ante los periodistas.
Distanciamiento en cuestiones morales
Al ser cuestionado sobre las posturas tradicionales de la Iglesia católica en temas delicados como el aborto o la eutanasia, donde ERC mantiene una posición claramente opuesta, Rufián optó por mantener cierta distancia sin confrontación directa.
«Son asuntos propios de la Iglesia», afirmó, recordando que es el papa quien representa a la institución y que esta mantiene sus propias posiciones.




