Los trabajadores aseguran que el ajuste laboral afecta a casi la mitad de la plantilla y critican la gestión de la dirección durante la expansión internacional del proyecto.
La Kings League, la competición impulsada por Gerard Piqué e Ibai Llanos, afronta una de las mayores crisis internas desde su creación tras anunciar un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) con el que pretende reorganizar su estructura y mejorar la rentabilidad del negocio. Sin embargo, la medida ha generado una fuerte contestación entre los trabajadores, que han difundido un comunicado en el que desmienten parte de la versión ofrecida por la empresa y denuncian problemas laborales acumulados durante los últimos años.
El principal punto de discrepancia se centra en el alcance de los despidos. Mientras la compañía ha sostenido que el ajuste afectará aproximadamente al 30% de la plantilla, los representantes de los trabajadores aseguran que el ERE contempla la salida de 41 de los 83 empleados de la empresa, una cifra que supondría cerca de la mitad de la plantilla actual.
Según explican los empleados, la información trasladada públicamente por la dirección no refleja la dimensión real de la reestructuración. Además, advierten de que el proceso coincide con el cierre o la paralización temporal de varios proyectos internacionales, entre ellos las competiciones de Francia y Alemania, una situación que también podría tener consecuencias para trabajadores y colaboradores vinculados a esas iniciativas.
Críticas a la comunicación de la empresa
Los trabajadores también cuestionan la gestión de la comunicación previa al anuncio del ERE. En su comunicado aseguran que fueron informados semanas atrás del inicio del procedimiento y que se les pidió mantener la máxima confidencialidad para no perjudicar negociaciones comerciales con patrocinadores e inversores.
Por ello, muestran su malestar al considerar que posteriormente fue la propia empresa la que trasladó a distintos medios una versión que califican de “edulcorada” y que, a su juicio, minimiza el impacto real de los despidos.
La tensión se produce además en pleno inicio del periodo de negociación entre ambas partes, una fase que será clave para determinar el alcance definitivo del expediente.
Denuncias por exceso de horas extraordinarias
Más allá de los despidos, el comunicado incorpora una denuncia sobre las condiciones laborales vividas durante los últimos años. Los trabajadores afirman que han realizado de manera habitual jornadas que superaban los límites legales de horas extraordinarias establecidos en la normativa laboral.
Según sostienen, buena parte de esas horas adicionales no fueron compensadas económicamente ni mediante descansos equivalentes. La plantilla vincula este esfuerzo al lanzamiento de la competición en 2023 y a la posterior expansión internacional del proyecto.
Los empleados recuerdan que la Kings League pasó en poco tiempo de ser una competición de ámbito nacional a gestionar ligas y eventos en varios países, un crecimiento que, aseguran, se apoyó en una carga de trabajo cada vez mayor asumida principalmente por los equipos con sede en Barcelona.
Cuestionan la estrategia de crecimiento
El comunicado también contiene críticas directas a la dirección de la compañía. Los trabajadores ponen en duda la estrategia seguida durante la expansión internacional y recuerdan que la empresa cerró recientemente una importante ronda de financiación destinada a impulsar su crecimiento.
Por este motivo, consideran difícil justificar que los despidos sean la única alternativa posible para garantizar la viabilidad del proyecto. Según señalan, antes de recurrir a la destrucción de empleo no se les habrían planteado otras medidas de ahorro o reorganización interna.
“Si algo queda claro es que el despilfarro no ha sido por el salario de los trabajadores”, afirman en el texto difundido.
Un conflicto abierto
Desde la empresa se defiende que la reestructuración responde a la necesidad de construir un modelo de negocio más sostenible y asegurar el futuro de la competición. La plantilla, por su parte, reclama que se estudien alternativas a los despidos y acusa a la dirección de minimizar el impacto real del ajuste.
Con las negociaciones todavía en una fase inicial, el conflicto ya ha trascendido el ámbito estrictamente laboral y abre un debate sobre la gestión de una de las competiciones deportivas y de entretenimiento más populares surgidas en España en los últimos años. El futuro del proyecto y el resultado de las conversaciones entre empresa y trabajadores marcarán los próximos pasos de una crisis que acaba de comenzar.




