En el pódcast ‘Menudo cuadro’, Mercedes Milá desvela que llegó a ganar 60.000 euros por gala en 2015 y confirma una atracción recíproca con Matías Fernández, concursante de la cuarta edición.
Mercedes Milá ha revelado información poco conocida acerca de su labor como presentadora de ‘Gran Hermano’, programa que condujo durante quince años y que marcó un hito en la televisión española. La periodista fue invitada en el pódcast ‘Menudo cuadro’, disponible en RTVE Play, donde repasó diversas etapas de su carrera profesional. Durante la charla con Carlota Corredera, David Insua y David Andújar, Milá respondió a preguntas sobre momentos relevantes de su trayectoria, incluyendo aquella etapa en la que alcanzó sus ingresos más altos.
Los ingresos de la presentadora durante su trabajo en el concurso
La comunicadora respondió de inmediato, indicando que su mayor remuneración coincidió con el periodo en que dirigía ‘Gran Hermano’, en particular en sus últimos años al frente del espacio. Señaló que en 2015, su último año como presentadora principal, percibió hasta 60.000 euros por cada gala. Milá relacionó esa cifra con el éxito comercial y publicitario que el programa registraba en ese momento. Reconoció que se trata de un monto considerable, pero subrayó que ella también aportaba un retorno significativo para el proyecto.
Esta cuestión salió a la luz en una sección del pódcast donde se le preguntó por el mes en que obtuvo sus mayores ganancias personales. Sin dudarlo, la presentadora situó esa etapa de ‘Gran Hermano’ como el periodo más lucrativo de su carrera, detallando que en los años finales llegó a cobrar 60.000 euros por episodio.
La cifra sorprendió a quienes participaron en la entrevista, aunque Milá defendió que sus honorarios estaban justificados por la rentabilidad que el programa generaba para la cadena. Comentó que los beneficios económicos producidos por el formato superaban ampliamente lo que ella recibía, lo que descartaba cualquier percepción de un pago desproporcionado.
Estas declaraciones aportan información sobre uno de los aspectos menos visibles de uno de los espacios televisivos más influyentes en España durante las últimas décadas. ‘Gran Hermano’, estrenado en 2000, se convirtió rápidamente en un fenómeno de audiencia y se mantuvo como uno de los formatos más vistos en la televisión nacional por muchos años.
Una revelación inesperada acerca de su vivencia personal
Más allá de la parte económica, Milá también respondió sobre su experiencia personal durante los años que presentó el programa. Uno de los momentos con mayor interés surgió al abordar la posibilidad de que sintiera algo más que simpatía por algún concursante que pasó por la casa de Guadalix de la Sierra.
Sin evadir la consulta, la periodista confirmó que mantuvo una relación especial con uno de los participantes, revelando su identidad por primera vez en este pódcast. Se trató de Matías Fernández, concursante de la cuarta edición de ‘Gran Hermano’, emitida originalmente en 2002.
Este concursante argentino fue una figura destacada de aquella temporada, que culminó con la victoria de Pedro Oliva, mientras que la gallega Désirée Albertalli alcanzó las semifinales. Matías fue expulsado en octava posición. Según recordó Milá, entre ambos existió una conexión que incluso el público percibió durante las emisiones en directo.
La relación con Matías Fernández tras dos décadas
La relación entre Milá y Matías fue comentada en su época debido a ciertos gestos exhibidos en televisión. Uno de los episodios más recordados ocurrió cuando el concursante, tras ser expulsado, fue recibido por la presentadora con un beso en la boca en el plató, ante las cámaras.
Más de veinte años después de aquel suceso, la periodista ha explicado que mantuvieron contacto a lo largo de los años y que aún intercambian mensajes ocasionalmente. Sin embargo, aclaró que nunca se desarrolló una relación sentimental propiamente dicha.
Durante la entrevista, Milá describió ese vínculo como «algo especial», sugiriendo una atracción mutua, aunque sin que evolucionara en algo más profundo. La periodista indicó que fue Matías quien decidió preservar cierta distancia y evitar que esa conexión derivara en una relación personal más estrecha.




