La Policía Nacional ha logrado desarticular una compleja red criminal internacional dedicada al blanqueo de más de nueve millones de euros obtenidos mediante estafas en el comercio electrónico que afectaron a miles de personas en Europa. Según informó el cuerpo policial el jueves, el operativo realizado la semana pasada concluyó con la detención de nueve individuos en Sitges (Barcelona).
Esta acción es fruto de dos años de investigaciones exhaustivas dirigidas por el Grupo de Blanqueo de Capitales de Palma, que consiguieron rastrear a una organización criminal sofisticada que actuaba entre las provincias de Baleares y Barcelona.
Detenciones en una residencia de lujo
La intervención policial finalizó con el registro de una villa de lujo en Sitges, donde residía el presunto cabecilla de la red junto a su pareja. En el momento de la operación, el líder estaba reunido con otros miembros principales de la estructura, lo que facilitó la detención de los implicados más relevantes.
Inicio de la investigación: alerta desde Alemania
El origen de la investigación fueron dos notificaciones enviadas por la Fiscalía alemana alertando de múltiples estafas masivas en la compraventa online. Estas alertas llevaron a los investigadores de la Jefatura Superior de Baleares a iniciar las pesquisas formales.
Las víctimas abonaban el coste de productos variados —que iban desde teléfonos móviles hasta maquinaria pesada, incluyendo excavadoras— que nunca les eran entregados.
El análisis sobre el destino del dinero defraudado condujo a la localización de una empresa presuntamente establecida en Mallorca y dedicada al alquiler de embarcaciones, que en realidad era una pantalla para las actividades ilícitas.
Una red compuesta por 16 empresas
El estudio detallado de las finanzas y las estructuras societarias permitió al Grupo de Blanqueo de Capitales identificar que la organización operaba mediante un entramado complejo formado por:
- 16 empresas fantasmas empleadas para canalizar y lavar los fondos ilegales.
- 54 personas implicadas hasta ahora, en su mayoría con domicilio en la provincia de Barcelona.
La investigación continúa abierta y no se descartan nuevas detenciones conforme se examinen los documentos y dispositivos electrónicos incautados durante los registros.




