El atacante cambrilense regresa al Espanyol con un mayor valor tras anotar 14 goles durante su préstamo en el Ceuta, lo que genera diversas posibilidades, desde su permanencia en el primer equipo hasta una venta protegida por las cláusulas de su contrato.
Marcos Fernández se ha posicionado como un jugador clave en el mercado de fichajes del RCD Espanyol. Tras una temporada notable en Segunda División defendiendo la camiseta de la Agrupación Deportiva Ceuta, donde finalizó entre los diez máximos goleadores con 14 tantos y realizó dos asistencias, el delantero de 23 años vuelve con un perfil renovado. Su desempeño en el conjunto ceutí ha elevado lo que inicialmente parecía un recurso para facilitar otras operaciones a un activo con elevado valor deportivo y económico.
Manolo González, entrenador que ya contó con él en la pretemporada previa a su cesión en agosto, lo ha convocado para iniciar los entrenamientos el 7 de julio. A diferencia de otros jugadores que retornan de cesión, la continuidad de Marcos Fernández en la plantilla de Primera División para la temporada 2026-27 sigue siendo una opción considerada. El cuerpo técnico evaluará su adaptación al ataque junto a jugadores como Roberto Fernández, Kike García y Javi Puado.
El delantero de Tarragona está siendo seguido de cerca en el mercado y el Espanyol mantiene una posición favorable gracias a una estrategia contractual aplicada el año pasado, cuando llegó libre desde el filial del Real Betis. Su cláusula de rescisión está establecida en dos millones de euros, pero el club dispone de un derecho de tanteo que le permite igualar cualquier oferta de esa cantidad, aumentando su ficha salarial. Si se activa este derecho, el valor de rescisión se incrementaría automáticamente hasta los ocho millones.
Con múltiples escenarios sobre la mesa, la decisión sobre el futuro del jugador de Cambrils se tomará en las próximas semanas. El Espanyol no tiene prisa por vender a un futbolista que ha demostrado gran progreso en el Ceuta, y únicamente una oferta económica significativa podría precipitar su salida antes de que Manolo González valore directamente su capacidad para integrarse en la máxima categoría del fútbol español.




