El drama histórico emitido en Televisión Española afronta un día sobresaliente por la ruptura del amor escondido de la sobrina de los marqueses y la preocupación del personal ante la llegada de Máximo.
El palacio donde transcurre ‘La Promesa’ se prepara para un capítulo lleno de emociones tensas y la reaparición de conflictos antiguos en el episodio 863, que será transmitido este viernes 3 de julio. Después de la reciente boda y la partida de Lope y Vera para comenzar una vida nueva, la atención se centra en el complicado alumbramiento de la sirvienta María Fernández, atendida de manera urgente por el marqués de Luján, Alonso, quien causa gran preocupación al aparecer con signos de sangre frente al servicio. Al mismo tiempo, las relaciones de poder y ciertos secretos familiares ponen en riesgo el equilibrio tanto en la parte noble como en las dependencias del personal.
Ruptura del romance oculto de Martina y conflictos económicos
Adriano, dominado por el pesar y la culpa, decide terminar definitivamente su relación con Martina. El joven no soporta continuar exponiéndose a ser descubierto a escondidas de Jacobo, responsable del manejo de las tierras de la finca. Esta separación coincide con un aumento notable en las disputas frecuentes entre Martina y Jacobo, anticipando la probable ruptura de su relación. Las dificultades financieras también provocan desagrado en Leocadia y Lorenzo, quienes se muestran molestos al constatar que Jacobo y Ciro recibirán una herencia que no les corresponde a ellos.
En el ámbito empresarial, Manuel enfrenta un conflicto respecto a la propiedad de su compañía. Tras revelar solamente a Julieta —con quien profundiza su vínculo sentimental— los motivos de su propuesta a Ciro, Manuel debe dar explicaciones a Alonso y Curro, argumentando que cede parte del negocio para mantener la armonía familiar. A pesar de los reproches de Julieta, que califica a su esposo de descarado, Manuel se planta ante Ciro con un ultimátum: o acepta el 5% de la empresa o no recibirá nada.
Inquietud en el personal y recuerdos del pasado para Petra
En el ámbito del servicio, la próxima visita del duque Máximo altera la rutina diaria. Leocadia muestra su descontento ante una lista de demandas sin precedentes en la residencia. Sin embargo, la mayor inquietud la tiene Petra, quien intenta confirmar si el noble llegará acompañado de su propio personal. Esta preocupación surge por la presencia de su hermana Tomasa, trabajadora del duque con quien Petra no mantiene contacto desde hace quince años.
Por otra parte, la llegada de Máximo es recibida como una oportunidad para Curro y Ángela, quienes celebran que la atención en torno al visitante distraiga la posible partida del joven. En el contexto familiar, Leocadia sugiere a Ángela realizar un viaje madre e hija, propuesta que la joven recibe con escepticismo, pues cree que la intención de su madre es insistirle durante el trayecto.




