Las comunidades gobernadas por partidos de centroderecha y el líder socialista de Castilla-La Mancha rechazan esta iniciativa. Valencia solicita trato especial debido a la DANA y el Ministerio convoca el Consejo de Política Fiscal para el 29 de julio.
La propuesta de reforma del sistema de financiación de las comunidades autónomas ha provocado nuevamente tensiones en el espectro político español. Los gobiernos autonómicos liderados por el Partido Popular junto con el ejecutivo socialista de Castilla-La Mancha, bajo la dirección de Emiliano García-Page, manifestaron este jueves su oposición firme a la propuesta presentada por el Gobierno central, argumentando que se trata de un modelo impuesto que responde principalmente a las demandas de los partidos independentistas catalanes.
El debate se intensifica ante la convocatoria formal realizada por el ministro de Hacienda, Arcadi España, para la reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF), programada para el 29 de julio. Este órgano es clave para discutir los límites de déficit y la distribución de los recursos públicos.
García-Page critica la propuesta: «Pretenden imponernos un modelo fiscal separado»
El presidente de Castilla-La Mancha ha expresado su distancia respecto a la política de la Moncloa, cuestionando la simultaneidad de la negociación de los Presupuestos Generales del Estado y el nuevo esquema financiero autonómico. Según García-Page, ligar ambas cuestiones significa “volver a una situación de sumisión, intentando imponer a todas las comunidades un modelo de fiscalidad separada acordado con Oriol Junqueras y los independentistas”.
No obstante, esta visión no representa la totalidad del PSOE:
- Adrián Barbón (Asturias): Aunque crítico anteriormente, el presidente asturiano se distancia de García-Page al considerar que la reunión del 29 de julio es el espacio “adecuado” para el diálogo.
- Alícia Romero (Cataluña): La consellera catalana de Economía ha pedido al PP que adopte una postura “más colaborativa” y ha instado a Junts a no obstaculizar el proceso parlamentario en el Congreso.
Autonomías del PP mantienen su «no» al endeudamiento
Los portavoces económicos de las regiones gobernadas por el PP han coordinado sus posiciones y reafirmado que votarán en contra del proyecto en la reunión de finales de julio:
- Baleares: El vicepresidente Antoni Costa adelantó el rechazo del Govern frente a una norma considerada unilateralmente “impuesta” por el acuerdo entre el Gobierno y ERC.
- Región de Murcia: La portavoz Marisa López Aragón criticó las propuestas desde Madrid al señalar que “la solución no puede basarse en que, al recibir menos fondos, la única alternativa sea aumentar la deuda”.
- Castilla y León: Carlos Fernández Carriedo, portavoz regional, calificó el plan como un “mero trámite temporal” para satisfacer a los socios parlamentarios del Ejecutivo, al tiempo que dudó de su viabilidad legal durante esta legislatura.
La «excepcionalidad valenciana» genera una división táctica
La única excepción dentro del PP la ha marcado el presidente de la Generalitat Valenciana, Juanfran Pérez Llorca, quien defendió que la situación de su comunidad debe separarse de la postura general planteando una «excepcionalidad valenciana» derivada de los impactos de la DANA. Asimismo, mostró disposición a “negociar nuevamente” con el Ministerio de Hacienda.
| Actor Político | Posición Estratégica ante el 29 de Julio |
| Ministerio de Hacienda | Busca establecer el techo de gasto y los objetivos de déficit con el apoyo de los bloques de izquierda. |
| Mayoría del PP | Rechazo total. Solicitan la convocatoria inmediata de elecciones generales para derogar la «fórmula de la desigualdad». |
| Generalitat Valenciana (PP) | Dispone a negociar para lograr fondos concretos para la reconstrucción tras la catástrofe climática. |
Este enfoque divergente ha recibido un respaldo parcial por parte del secretario general del PP, Miguel Tellado, quien evitó provocar un conflicto interno y atribuyó la actitud del Gobierno de Pedro Sánchez a “dar la espalda a los valencianos”, anticipando que el actual sistema de distribución territorial cambiará tras unas eventuales elecciones nacionales.




