Los cuerpos de las víctimas fueron encontrados en varios vehículos próximos a Bédar. Este incendio, descrito como una «tragedia sin precedentes» en Andalucía, ha causado también al menos ocho heridos y ha provocado importantes cortes en el tráfico de la autovía A-7.
Equipos de emergencia y extinción trabajan intensamente en Almería frente al que se considera el incendio forestal más mortal registrado en España en lo que va de siglo. Al menos once personas han fallecido y más de 1.000 residentes han tenido que evacuar sus viviendas tras un incendio originado la tarde del jueves en el término municipal de Los Gallardos. Las víctimas fueron localizadas dentro de varios vehículos en un camino cercano a Bédar, donde quedaron atrapadas al intentar buscar rutas alternativas para escapar del fuego.
El avance del incendio obligó a desalojar completamente Bédar, afectando tanto al núcleo urbano principal como a siete barriadas y varias viviendas dispersas. Asimismo, se ordenó la evacuación preventiva de las pedanías de Almocáizar, El Chocolate y Los Collados. Debido a la gravedad del suceso, la Unidad Militar de Emergencias (UME) se incorporó al operativo para apoyar a los equipos de la Junta de Andalucía y del Gobierno central en las labores de extinción.
Desalojo complicado y apoyo de las localidades cercanas
El proceso de evacuación se vio dificultado durante la tarde y noche del jueves, cuando el fuego cruzó la carretera principal de Bédar, convirtiendo la vía en una trampa que bloqueó el paso de los autobuses previstos para trasladar a los vecinos. Ante esta situación, gran parte de los evacuados fueron desviados hacia el cercano municipio de Lubrín.
En Lubrín, entre 80 y 100 personas fueron acogidas en las instalaciones del teatro municipal y el polígono industrial. Los residentes afectados recibieron ayuda tanto del ayuntamiento como de habitantes de la localidad, que se organizaron para preparar alimentos y abrir comercios fuera de su horario habitual para suministrar víveres y agua. Otro grupo de evacuados permanece en el Espacio Cultural de Los Gallardos. El apoyo logístico cuenta con la participación de Cruz Roja y los servicios de emergencias 112.
Heridos y recursos movilizados para la extinción
El incendio ha ocasionado también un saldo provisional de al menos ocho personas lesionadas. Cinco de ellas fueron trasladadas al Hospital Universitario Torrecárdenas de Almería por quemaduras. Entre los heridos están dos individuos rescatados de un barranco en el que se refugiaron en un intento de escapar de las llamas, esfuerzo que no logró evitar que resultaran afectados. Además, se atendió a una persona con una fractura en un tobillo durante el desalojo preventivo.
En los momentos de mayor intensidad, las autoridades movilizaron un importante dispositivo aéreo formado por dieciséis aeronaves: seis aviones de carga en tierra, siete helicópteros, un avión de coordinación y un avión anfibio pesado facilitado por el Ministerio de Transportes.
Respuesta política y restricciones viarias en la comarca
El consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, se desplazó para supervisar la evolución del incendio. Sanz definió el suceso como una «tragedia sin precedentes» y señaló que es el incendio con mayores consecuencias registrado hasta ahora en la región. Además, pidió que la población siga rigurosamente las indicaciones de los equipos de emergencia y transmitió el pésame del Gobierno autónomo: «El dolor es profundo. Andalucía está en duelo y estamos con Almería y todos los afectados».
Por otro lado, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, expresó a través de las redes sociales su «gran tristeza y consternación» por los efectos del incendio. Sánchez confirmó la intervención de la UME y resaltó la labor en el terreno de Protección Civil, el Ministerio de Transportes y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
Las afectaciones en la circulación del Levante almeriense continúan siendo graves. Las autoridades mantienen completamente cerrada la autovía A-7 en dirección creciente entre los kilómetros 709 y 714, además de la carretera nacional N-340A. Esta medida persiste para proteger la seguridad de los equipos que trabajan en la extinción y emergencia. La Junta de Andalucía insiste en pedir máxima precaución, recomendando no acercarse a las zonas de riesgo y mantener puertas y ventanas cerradas en las viviendas cercanas.



