Los localistas critican que el Ejecutivo promocione las actividades subacuáticas mientras sigue sin culminar el marco normativo y recuerdan la falta de una cámara hiperbárica operativa.
El Movimiento por la Dignidad y la Ciudadanía (MDyC) ha criticado que el Gobierno de la Ciudad haya tardado cerca de diez años en impulsar una propuesta para regular el buceo recreativo y profesional en Ceuta. La formación considera que el Ejecutivo ha actuado con excesiva lentitud en un ámbito que consideran fundamental para un destino que promociona el turismo subacuático.
La crítica llega tras la celebración de la Comisión Informativa de Comercio, Turismo, Empleo y Deporte, en la que se abordó la iniciativa institucional para la modernización y culminación del marco jurídico estatal de las actividades subacuáticas.
El MDyC se abstuvo en la Comisión
Los localistas optaron por la abstención al entender que se trata de una propuesta que permanece «estancada» desde 2016.
Según explican, el Ejecutivo intentó aprobar en su momento un reglamento sin justificar adecuadamente su necesidad, sin evaluar alternativas, sin analizar su impacto económico ni aclarar cómo afectaría a clubes, empresas y deportistas. Además, recuerdan que, según indican, el Consejo de Estado rechazó dos propuestas anteriores por estos incumplimientos.
Reclaman una regulación completa y medios adecuados
El MDyC lamenta que Ceuta continúe sin disponer de un reglamento que ordene el buceo recreativo y profesional. A su juicio, uno de los aspectos más preocupantes fue que se llegara a plantear la aprobación de la normativa sin contar con una cámara hiperbárica operativa, un recurso que consideran imprescindible para atender emergencias relacionadas con esta actividad.
Críticas a la promoción turística
La formación también reprocha a la Consejería de Turismo y Deporte que promocione cada año las actividades subacuáticas en ferias como FITUR mientras, paralelamente, no haya dedicado el mismo esfuerzo a desarrollar un marco regulador para el sector.
Para el MDyC, esta situación refleja una falta de planificación que ha retrasado durante casi una década una regulación que consideran necesaria tanto para los profesionales como para los aficionados al buceo en la ciudad.




