El Gobierno municipal puntualiza que la resolución de las impugnaciones es competencia exclusiva del tribunal calificador, en medio de crecientes dudas sobre irregularidades tras realizarse la toma de medidas del vestuario a los aspirantes en la lista provisional antes de la definitiva.
Ceuta. – La polémica ha surgido en el proceso selectivo para cubrir once puestos en el Cuerpo de Bomberos de Ceuta. Tras la presentación de una reclamación formal por parte de un candidato que no fue incluido en la lista provisional de aprobados, el Ejecutivo local ha aclarado las responsabilidades, indicando que la autoridad institucional recae exclusivamente en el tribunal encargado del proceso.
Fuentes oficiales de la Ciudad han comunicado a este medio que la apelación presentada por el aspirante no será tramitada por el Gobierno, sino por el tribunal «siguiendo el procedimiento habitual». «En la solicitud se detallan motivos que el candidato considera que han ocurrido, por lo que corresponde al tribunal ofrecer una respuesta», explican, desvinculándose así de un procedimiento que ha provocado ciertas dudas en el ámbito político.
Dudas y solicitud de anulación del procedimiento
La reclamación no sólo pretende una revisión específica de méritos o exámenes, sino que demanda la anulación total del proceso al considerar que se han vulnerado los principios de transparencia y objetividad que deben regir en este tipo de convocatorias públicas.
A pesar de la posición de la administración, la controversia sigue creciendo debido a los tiempos en los que actuó el consistorio:
- Toma de medidas del vestuario previa: Las sospechas aumentaron después de que se conociera que, el 6 de julio pasado, los 11 aspirantes incluidos sólo en la lista provisional acudieron al parque de Bomberos para ser medidos.
- Entrega del equipo: A estos mismos candidatos se les habría entregado la indumentaria necesaria, una acción que ha generado dudas debido a que se realizó antes de resolver las alegaciones pendientes y antes de publicar la lista definitiva de admitidos.
Mientras se espera que el tribunal emita un fallo definitivo sobre la reclamación presentada, siguen presentes las sospechas sobre posibles favoritismos e irregularidades en una de las oposiciones más competitivas de la ciudad.




