SEVILLA.– El Ayuntamiento de Sevilla ha despejado el último obstáculo administrativo para la construcción del futuro centro cultural islámico del Polígono Sur. La Gerencia de Urbanismo ha rechazado el recurso presentado por Vox y concederá la licencia de obras, después de que los técnicos municipales concluyeran que no procede la consulta pública solicitada por la formación de Santiago Abascal.
La aprobación definitiva de la licencia está prevista para la reunión de la Comisión Ejecutiva de la Gerencia de Urbanismo del próximo martes, última sesión antes del parón estival de agosto. Con este trámite, la Fundación Mezquita de Sevilla podrá iniciar las obras del complejo proyectado en un solar situado junto a la barriada de La Oliva, en la entrada del Polígono Sur.
Los técnicos avalan el procedimiento
El informe elaborado por los servicios técnicos municipales determina que el proyecto cumple con la normativa urbanística vigente y que no existe obligación legal de abrir un proceso de consulta pública, tal y como reclamaba Vox. Desde el Ayuntamiento sostienen que toda la documentación presentada por la fundación promotora se ajusta al Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), por lo que no existen impedimentos legales para conceder la licencia.
Fuentes municipales recuerdan, además, que una negativa a autorizar las obras sin respaldo jurídico podría acarrear responsabilidades para la administración.
Un recurso que retrasó la licencia
La concesión de la licencia estaba inicialmente prevista para principios de julio, pero el procedimiento quedó paralizado tras la presentación de un recurso por parte de Vox, que obligó al Gobierno municipal a solicitar un informe técnico antes de continuar con la tramitación.
Durante este periodo, el presidente de la Fundación Mezquita de Sevilla, Ibrahim Hernández, manifestó su confianza en que el Ayuntamiento resolvería favorablemente el expediente y anunció su intención de mantener contactos con Vox para explicar el alcance del proyecto.
El Gobierno municipal apela a la legalidad
Desde el inicio de la polémica, el alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, ha defendido que la actuación debe resolverse exclusivamente conforme a criterios técnicos y jurídicos, al tratarse de una iniciativa promovida sobre suelo privado y que, según los informes municipales, cumple los requisitos establecidos por la normativa urbanística.
El regidor reconoció el impacto social generado por el proyecto, aunque insistió en que la administración debe actuar dentro del marco legal vigente.
Vox estudia nuevas acciones legales
La formación de Santiago Abascal sostiene que el complejo debe ser considerado principalmente una mezquita y no un centro cultural islámico, lo que, a su juicio, implicaría requisitos urbanísticos distintos y la obligación de someter la actuación a un proceso de participación ciudadana.
No obstante, los técnicos municipales han descartado estos argumentos y el expediente seguirá adelante. Aun así, Vox ya ha anunciado que estudia la posibilidad de recurrir la concesión de la licencia por la vía judicial.
El proyecto contempla la construcción de un centro cultural islámico sobre una parcela de unos 2.500 metros cuadrados. Además del espacio destinado al culto, incluirá aulas para talleres, zonas de coworking, cafetería, comedor, áreas de atención al visitante y un centro sanitario orientado prioritariamente a la comunidad musulmana. El diseño lleva la firma del arquitecto Guillermo Vázquez Consuegra y está inspirado en la Giralda, uno de los principales símbolos arquitectónicos de la capital andaluza.


