El responsable sindical asegura que los funcionarios están siendo sometidos a una “sospecha injustificada” y reclama que no se cuestione todo el sistema de selección por la controversia de Obimasa
El responsable de la Sección Sindical de UGT Servicios Públicos de la Ciudad Autónoma, sus organismos autónomos y sociedades municipales, Antonio Ramírez, ha decidido romper el silencio que hasta ahora había mantenido su organización para salir en defensa de los funcionarios que forman parte de los tribunales de selección y denunciar que la controversia generada en torno a las oposiciones “se está saliendo de madre”.
Ramírez, alejado desde hace años del primer plano mediático, explicó que no tenía previsto realizar declaraciones públicas, pero que la dimensión alcanzada por el debate le ha obligado a intervenir. “Hasta ahora UGT no había dicho nada. No pensábamos decir nada, pero visto que esto va en aumento vamos a explicar nuestra postura”, señaló.
El dirigente sindical centró buena parte de su intervención en defender la labor de los tribunales calificadores, convencido de que sus miembros están soportando unas acusaciones que considera injustas. “No podía consentir que se siguiera poniendo en entredicho a los trabajadores de esta casa”, afirmó.
Defensa del sistema de oposiciones
Ramírez sostuvo que el sistema de oposiciones de la Ciudad Autónoma funciona correctamente y rechazó que se haya instalado una sospecha generalizada sobre los empleados públicos.
“Lo primero que tengo que decir es que el sistema de oposición que se ha estado llevando hasta ahora en el Ayuntamiento es un sistema impecable. Aquí se están diciendo muchas mentiras”, aseguró.
El representante de UGT recordó que las bases de las convocatorias se negocian en Mesa General, se publican en el BOCCE y pueden ser recurridas antes del inicio del proceso. También defendió que los tribunales están compuestos por funcionarios que “se juegan su prestigio profesional” y que actúan conforme a la ley.
“Puede haber funcionarios corruptos, igual que puede haber periodistas corruptos o políticos corruptos. Pero no se puede generalizar y poner bajo sospecha a toda una plantilla de servidores públicos”, manifestó.
En esa línea, rechazó la posibilidad de establecer mecanismos que, a su juicio, puedan transmitir una falta de confianza hacia los tribunales. “He escuchado incluso que quieren hacer un manual para los tribunales. ¿Manual de instrucciones para qué? ¿Piensan que quienes forman parte de ellos son tontos?”, cuestionó.
La custodia de los exámenes y el papel del secretario del tribunal
Uno de los puntos en los que más insistió Ramírez fue en la figura del secretario del tribunal, responsable de la custodia de los ejercicios.
El sindicalista criticó que el debate se haya centrado en las dudas planteadas por el informe del gerente de Obimasa sobre la falta de garantías en la cadena de custodia sin que, según él, se haya escuchado al responsable directo de esa función.
“Todo el mundo habla del informe, pero nadie ha hablado con el secretario. Nadie le ha preguntado cómo custodió el examen”, afirmó.
Según explicó, el secretario le habría trasladado que los ejercicios fueron guardados bajo llave y sin acceso para terceros. “Si alguien dice que no se puede garantizar la custodia, primero debería preguntar a quien custodió el examen”, añadió.
Obimasa, en el centro de la polémica
La intervención de UGT llega en un momento crítico para el proceso selectivo de Obimasa, después de que el informe del gerente reconociera que no podían garantizarse plenamente aspectos como el anonimato y la custodia de los ejercicios, lo que llevó a la paralización cautelar de la convocatoria.
El Consejo de Administración estudia ahora la suspensión del proceso y la repetición del examen teórico, mientras CCOO ha acudido a los tribunales para solicitar la nulidad de las pruebas y reclamar responsabilidades.
Ramírez, sin embargo, defendió que todavía no existen pruebas que permitan afirmar que la convocatoria haya sido manipulada. “Una cosa es no estar de acuerdo con los criterios de un tribunal y recurrirlos, y otra muy distinta poner bajo sospecha a todos los funcionarios diciendo que esto es un amaño”, resumió.
Sobre los tres opositores que lograron un examen perfecto y que tienen familiares trabajando en la empresa municipal, reconoció que la situación puede generar dudas, aunque insistió en que no es suficiente para invalidar todo el procedimiento.
Críticas al formato test
Otro de los asuntos abordados fue el uso de exámenes tipo test. Ramírez explicó que UGT ha aceptado su implantación en futuras convocatorias, aunque advirtió de que este formato tampoco evitará las sospechas.
“Ahora quieren los test. Pues vamos a poner los test. Pero cuando lleguen las próximas oposiciones dirán que los test también estaban filtrados”, señaló.
El sindicato, según explicó, había mostrado tradicionalmente reticencias a este sistema porque “no nos fiábamos de los políticos”. Ahora acepta su utilización, pero reclama que tanto la elaboración como la custodia de las pruebas recaigan en funcionarios.
“Los test los tienen que hacer funcionarios y los tienen que custodiar funcionarios. No queremos que determinados políticos nos pongan en solfa”, afirmó.
UGT recuerda otra denuncia sobre una oposición de Obimasa
Ramírez también quiso recordar que UGT ha llevado a los tribunales otra convocatoria de Obimasa al considerar que existieron irregularidades durante la fase de valoración de méritos.
No obstante, diferenció aquel caso de la polémica actual. Según explicó, entonces el sindicato discrepó con determinadas decisiones del tribunal, especialmente en la valoración de cursos y méritos, pero no acusó a sus integrantes de corrupción.
“Nosotros sí hemos visto irregularidades en aquel tribunal, sobre todo por parte del gerente y de algún cargo de Obimasa. Pero eso no quiere decir que digamos que los miembros del tribunal sean unos corruptos”, aclaró.
Acusa de “ruido organizado” alrededor de las oposiciones
El dirigente sindical fue más allá y afirmó que existe una estrategia para alimentar las sospechas sobre determinados procesos selectivos.
“Esto es lo de los bulos”, aseguró, aunque reconoció no tener pruebas sobre quién podría estar detrás de esa campaña.
Ramírez llamó la atención sobre el hecho de que las críticas se hayan concentrado especialmente en Obimasa y Servilimpce. “¿Por qué Obimasa y Servilimpce? ¿Por qué no Procesa o Amgevicesa?”, planteó.
Advierte de posibles acciones judiciales si se anula el examen
Sobre la posible anulación del ejercicio de Obimasa, Ramírez fue contundente: “Si alguien quiere anular el examen por las buenas, nosotros iremos al juzgado por prevaricación”.
A su juicio, antes de invalidar una convocatoria debe demostrarse quién filtró el examen y qué responsabilidades existen. “No se puede anular una oposición simplemente porque sí”, afirmó.
El sindicalista recordó además que en la prueba participaron 43 personas y aprobaron 40, por lo que considera prematuro hablar de plazas adjudicadas antes de completar todo el procedimiento.
También cuestiona la polémica sobre Bomberos
La comparecencia de Ramírez sirvió igualmente para pronunciarse sobre la reclamación presentada por un aspirante excluido de las plazas convocadas para el Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento.
El dirigente de UGT calificó el asunto como “un chiste” y consideró que no debe convertirse en una nueva controversia sobre el funcionamiento del sistema de oposiciones.




