El ministro de Exteriores asegura que los canales diplomáticos han permitido el retorno de miles de personas y afirma que España y Marruecos trabajan para devolver a todos los que entraron irregularmente
El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha visitado Ceuta en plena crisis migratoria, después de la entrada masiva de personas registrada a finales de julio a través del espigón del Tarajal.
Durante su visita, Albares ha defendido la cooperación con Marruecos y ha destacado el papel de los canales diplomáticos para hacer posible el regreso de miles de personas al país vecino. El ministro ha asegurado que el objetivo del Gobierno español es que todas las personas que accedieron irregularmente a Ceuta durante la avalancha regresen a Marruecos.
Albares ha trasladado su solidaridad y compromiso con los ceutíes, independientemente de su credo, y ha extendido su respaldo a Melilla, al Ejército y a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. También ha reconocido la gestión del presidente de la Ciudad, Juan Vivas, de quien ha destacado su “responsabilidad institucional”, así como la labor del delegado del Gobierno, Miguel Ángel Pérez Triano.
La visita tiene además un carácter histórico, ya que Albares se ha convertido en el primer ministro de Asuntos Exteriores que visita oficialmente Ceuta.
Diálogo diario con Marruecos
El titular de Exteriores ha confirmado que mantiene conversaciones diarias con su homólogo marroquí, Nasser Bourita, en las que se aborda tanto el retorno de las personas que entraron irregularmente como el fortalecimiento de la frontera para evitar que situaciones similares vuelvan a repetirse.
“Trabajamos para acelerar el retorno a Marruecos de las personas que han entrado irregularmente y que todavía no lo han hecho”, ha señalado Albares, quien ha asegurado que las autoridades marroquíes le han trasladado “desde el primer momento” su disposición a facilitar esos retornos.
El ministro ha insistido en que la cooperación con Marruecos resulta esencial debido a la condición de Ceuta como frontera de España y de la Unión Europea con África.
A su juicio, el diálogo diplomático ha sido fundamental para superar la fase más aguda de la crisis y ha permitido el retorno “en un tiempo récord” de miles de personas.
Albares ha lanzado además un mensaje dirigido a quienes puedan estar recibiendo información falsa en Marruecos o en otros puntos de África. Les ha pedido que no arriesguen “sus vidas, su dinero, su futuro en una aventura abocada al fracaso”, porque quienes entren irregularmente en Ceuta o Melilla serán devueltos.
“Quien entre irregularmente en Ceuta o en Melilla sepa que España y Marruecos trabajamos conjuntamente para que sean devueltos”, ha advertido.
La desinformación, en el centro del discurso
Uno de los principales argumentos expuestos por el ministro ha sido el papel de las redes sociales y de la desinformación en la crisis.
Albares ha asegurado que el Gobierno considera que las noticias falsas y la interpretación distorsionada de una sentencia del Tribunal Supremo fueron el elemento que impulsó a miles de personas a intentar entrar en Ceuta.
“Estamos combatiendo la desinformación en redes”, ha afirmado, antes de explicar que el Ministerio de Exteriores está difundiendo información a través de sus redes sociales y de su página web para contrarrestar los bulos.
El ministro ha insistido en que ninguna sentencia ha modificado la posición de España respecto a las entradas irregulares y ha reiterado que quienes accedan de forma irregular serán devueltos.
“Quien entre irregularmente será devuelto a Marruecos. Está abocado a ser devuelto a su país de origen”, ha asegurado.
Albares ha reclamado también unidad política y social para afrontar la situación y ha defendido la necesidad de reforzar la frontera y de contar con una mayor implicación europea.
Marruecos, “socio fundamental”
Durante toda su comparecencia, el ministro ha puesto en valor la colaboración marroquí. Albares ha calificado a Marruecos de “socio fundamental” y ha defendido que los canales diplomáticos entre ambos países “funcionaron desde el primer momento”.
Según ha explicado, esa comunicación permitió poner en marcha con rapidez el mecanismo de retorno de las personas que habían accedido irregularmente a Ceuta.
“Marruecos me ha trasladado en todo momento su voluntad de impedir que este tipo de situaciones puedan volver a ocurrir”, ha afirmado.
El ministro ha señalado que ambos países deberán analizar conjuntamente cómo prevenir futuras crisis, especialmente ante el nuevo papel que, según su interpretación, están desempeñando las redes sociales en la movilización de personas.
Albares ha destacado igualmente la singularidad de Ceuta y Melilla, a las que ha definido como fronteras especialmente complejas y como frontera de la Unión Europea con África.
En este sentido, ha recordado que ambas ciudades cuentan con un sistema de control específico, con un primer filtro en la frontera con Marruecos y un segundo control del espacio Schengen en las salidas hacia la península.
Críticas a la posición de Italia
El ministro también se ha referido al papel de los países europeos durante la crisis y ha reclamado una mayor solidaridad con España y Ceuta.
Albares ha valorado positivamente el respaldo recibido por parte de la mayoría de los países de la Unión Europea, aunque ha criticado especialmente la posición de Italia.
Según ha señalado, el Gobierno italiano habría tratado de utilizar políticamente la situación para impulsar controles migratorios sobre los vuelos y barcos procedentes de España.
El ministro ha considerado especialmente llamativa esta postura teniendo en cuenta que Italia registra un volumen de entradas irregulares superior al de España. También ha rechazado las dudas expresadas sobre el papel de Ceuta y Melilla dentro del espacio Schengen.
Llamamiento a la unidad
Albares ha cerrado su intervención con un llamamiento a la unidad de las fuerzas políticas, de los ciudadanos y de las instituciones españolas y europeas.
“Este es un momento para la unidad de todos en torno a Ceuta”, ha señalado, extendiendo su mensaje a todos los ceutíes y al conjunto de España y Europa.
El ministro ha reiterado su compromiso personal y el del Gobierno con Ceuta y Melilla y ha defendido que la cooperación con Marruecos, el refuerzo fronterizo y la lucha contra la desinformación serán elementos fundamentales para evitar que una crisis como la vivida a finales de julio vuelva a repetirse.




