El presidente del Gobierno asegura en ‘Hoy por Hoy’ de la Cadena SER que existen “razones” para que el Rey visite Ceuta y Melilla y afirma que la visita “se hará”
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha asegurado este lunes en una entrevista en ‘Hoy por Hoy’ de la Cadena SER, con Aimar Bretos, que existen motivos suficientes para que el rey Felipe VI visite próximamente Ceuta y Melilla, dos territorios españoles que el monarca todavía no ha visitado desde su llegada al trono en 2014.
Preguntado directamente por una posible visita del jefe del Estado a la ciudad autónoma, Sánchez ha sido tajante: “Yo creo que hay razones para que el Rey visite por fin, después de 20 años, Ceuta y Melilla. Y esa visita se hará”.
Las declaraciones se producen en un momento especialmente delicado para Ceuta, después de la grave crisis migratoria registrada durante el verano y en plena apertura del nuevo curso político. Sánchez ha participado este lunes en el estreno de la nueva etapa de ‘Hoy por Hoy’, presentado por Aimar Bretos, donde la situación de la ciudad autónoma ha ocupado buena parte de la entrevista.
Felipe VI nunca ha visitado Ceuta como Rey
Felipe VI accedió al trono en junio de 2014 y, desde entonces, no ha realizado ninguna visita oficial a Ceuta ni a Melilla. Ambos territorios son, precisamente, los únicos territorios autonómicos españoles que el monarca no ha visitado durante su reinado.
La última visita de un monarca español a las dos ciudades autónomas se produjo en noviembre de 2007, cuando los entonces Reyes, Juan Carlos I y Sofía, viajaron a Ceuta y Melilla.
La ausencia de Felipe VI ha sido objeto de debate político durante años, especialmente por el complejo contexto diplomático con Marruecos y por las reivindicaciones marroquíes sobre la soberanía de ambas ciudades.
La propia Cadena SER recordó a principios de agosto que cualquier viaje oficial del Rey debe contar con el correspondiente refrendo del Gobierno.
Un anuncio que llega después de semanas de polémica
La cuestión de una eventual visita del Rey a Ceuta ha cobrado especial relevancia después de la crisis migratoria vivida por la ciudad durante el verano.
El pasado 6 de agosto, Felipe VI recibió en el Palacio de Marivent al presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, después de la entrada masiva de migrantes registrada en la ciudad. En aquel encuentro, el monarca trasladó a Vivas su intención de visitar próximamente Ceuta.
La posibilidad de esa visita también había sido reivindicada públicamente por el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, quien afirmó que el Rey quiere acudir a Ceuta y que lo hará cuando el Gobierno de España lo autorice.
Ahora, las palabras de Pedro Sánchez elevan la expectativa y apuntan a que Moncloa estaría dispuesta a autorizar finalmente el desplazamiento.
Contradicciones dentro del Gobierno
El debate sobre quién tiene la capacidad de decidir sobre la agenda del Rey también ha provocado declaraciones contradictorias dentro del propio Ejecutivo.
Mientras el ministro Óscar Puente sostuvo que el Gobierno controla la agenda del monarca, la ministra Elma Saiz afirmó en su momento que Moncloa no podía decidir qué ciudad visitaba el Rey.
La cuestión resulta especialmente relevante porque, aunque el monarca no ejerce funciones ejecutivas, sus actos oficiales están sujetos al refrendo correspondiente.
En agosto, la Cadena SER ya señalaba que una eventual visita de Felipe VI a Ceuta tendría necesariamente que contar con el aval del Gobierno.
Una visita con enorme carga institucional
El anuncio de Sánchez llega además pocos días antes de su comparecencia en el Congreso de los Diputados para explicar la gestión del Gobierno durante la crisis de Ceuta. El presidente ha solicitado comparecer el próximo 3 de septiembre en un pleno extraordinario.
La eventual llegada de Felipe VI a Ceuta tendría, por tanto, una importante dimensión institucional y simbólica. Sería la primera visita del actual Rey a la ciudad desde su proclamación y la primera presencia de un monarca español en Ceuta desde 2007.
Por ahora, Sánchez no ha concretado una fecha, pero su mensaje ha sido inequívoco: “Esa visita se hará”.




