El Ministerio de Relaciones Exteriores de Marruecos ha cuestionado la negativa del Gobierno español a devolver a los menores no acompañados y a repatriar a los migrantes irregulares llegados a Ceuta. Rabat sostiene que ha reclamado insistentemente su retorno tras los incidentes registrados a finales de julio.
Este jueves, el Ministerio marroquí de Relaciones Exteriores publicó un comunicado en el que pone en duda la gestión del Ejecutivo español luego de los hechos ocurridos a finales de julio, cuando más de 80.000 personas atravesaron de forma irregular la frontera hacia Ceuta.
Desde Marruecos cuestionan por qué no se ha realizado la expulsión de los migrantes en situación irregular, considerando que su Gobierno se comprometió oficialmente a readmitirlos. Asimismo, expresan su preocupación por el alejamiento de los menores no acompañados de sus familias, pese a haber solicitado repetidamente su regreso.
Rabat destaca que la cooperación migratoria entre los dos países ha sido tradicionalmente coordinada y efectiva. Añade que lo sucedido a finales de julio en esta ciudad autónoma requiere un análisis detallado para establecer sus causas, identificar a los implicados y evitar que vuelva a suceder.
Además, Marruecos rechaza ser señalado como responsable de los hechos en Ceuta y declara que no se prestará a ser utilizado como herramienta política ni chivo expiatorio en disputas en España. En el comunicado, el ministerio lamenta la actitud de los partidos políticos tradicionales y critica que ciertas instituciones y órganos judiciales adopten medidas que fomentan el conflicto.
A pesar de estas tensiones, la administración marroquí expresa su intención de mantener una relación de buena vecindad, entendimiento político, cooperación económica y colaboraciones en seguridad. El ministerio hace hincapié en la declaración conjunta de 2022 entre el rey Mohammed VI y Pedro Sánchez, y destaca que la cooperación bilateral ha salvado vidas y desarticulado redes terroristas.
No es la primera ocasión en que se solicita esta acción. A mediados de agosto, Abdellatif Ouahbi, ministro marroquí de Justicia, pidió la devolución de los menores antes del comienzo del curso escolar, mostrando su inquietud por denuncias sobre agresiones, violaciones y desapariciones de algunos en España.



