Grupos vinculados al régimen alauita califican de «confrontación política» e «injerencia» la iniciativa legislativa aprobada en el Congreso destinada a otorgar la nacionalidad a quienes residían en el Sáhara español y sus descendientes.
El medio marroquí Le360, próximo a los círculos de poder en Rabat, ha expresado una fuerte crítica tras la aprobación en el Congreso de los Diputados de un texto para conceder la ciudadanía española a los antiguos habitantes del Sáhara español previos a 1975 y a sus descendientes. Según dicha fuente, la propuesta implica una intromisión en la integridad territorial de Marruecos bajo el argumento de una «reparación histórica», empleando el legado franquista para legislar sobre la identidad de la población saharaui.
Este análisis marroquí pone en evidencia una «contradicción principal» en la norma: aunque el preámbulo rechaza la provincialización del territorio implementada por la dictadura como estrategia colonial para evitar la descolonización por la ONU, para otorgar la ciudadanía se usa esa misma condición de «provincia 53» como fundamento legal. Según el medio, el proceso de naturalización excepcional indica que no se trata de un reconocimiento de derechos previos, sino de una nueva obtención colectiva de la nacionalidad sin un cálculo exacto de beneficiarios, que podrían situarse entre 70.000 y 200.000 personas.
Además, el artículo plantea que esta acción tendrá repercusiones directas en los campamentos de refugiados en Tinduf (Argelia). Al facilitar el acceso a la Unión Europea, la ciudadanía española podría ser una vía para que los residentes de esos campamentos abandonen la zona, debilitando así las estructuras separatistas en lugar de fortalecerlas. Rabat sostiene que la Cámara Baja española, al intentar concluir el proceso colonial, termina con un trámite administrativo en el Ministerio de Justicia de la antigua potencia colonial.




