El Ejecutivo pretende centrar la discusión en la crisis de Ceuta en la administración actual y la colaboración entre comunidades autónomas, enfocándose especialmente en la reubicación de menores migrantes.
Desde Moncloa se busca modificar el enfoque político en relación a la crisis de Ceuta, desviando la atención de las responsabilidades por el incidente de finales de julio hacia la gestión desarrollada para afrontar la situación. La prioridad se sitúa ahora en la respuesta aplicada y en la cooperación solicitada a las comunidades autónomas.
Una parte fundamental de esta estrategia consiste en destacar los obstáculos en el proceso de reubicación de los menores migrantes. El Gobierno argumenta que las comunidades autónomas con gobiernos del PP están dificultando esta labor y que un esfuerzo conjunto permitiría acelerar la estabilidad en la ciudad.
La portavoz gubernamental, Elma Saiz, ha subrayado que el Ejecutivo trabaja para la recuperación de la normalidad en Ceuta y ha pedido la colaboración de todas las administraciones. Además, Moncloa ha incrementado en las últimas semanas los recursos para la acogida. Según los datos oficiales a 15 de septiembre, ya se habían habilitado 4.160 plazas temporales, con planes para sumar otras 1.800 y alcanzar un total de 6.000.
En cuanto a la atención a los menores migrantes, el Gobierno ha destinado 63 millones de euros a Ceuta para este fin, sumados a otros 25 millones acordados con anterioridad.
En el ámbito político, Moncloa ha intensificado las críticas hacia Juan Vivas, presidente de Ceuta, al considerar que su postura se alinea con la estrategia nacional del PP. El Ejecutivo insiste en que una colaboración más estrecha podría acelerar los traslados.
No obstante, la crisis sigue abierta en varios aspectos. Recientemente, el Ejecutivo desclasificó documentos del CNI y del Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas sobre la entrada masiva de extranjeros en Ceuta, lo que mantiene vigente el debate sobre las alertas previas y la información disponible antes de la crisis.
Paralelamente, Moncloa se esfuerza en centrar el mensaje en las acciones implementadas durante septiembre y en la importancia de la cooperación institucional para aliviar la presión asistencial y retomar paulatinamente la normalidad en Ceuta.




