Los vecinos, que contarán con llaves para acceder a la zona, reclaman un aumento en la vigilancia policial o militar tras haber sido testigos de actos de incivismo y comportamiento inapropiado.
Ceuta — Por primera vez en la ciudad autónoma, la barriada Junta Obras del Puerto ha sido prácticamente cerrada al paso exterior. Por petición de la junta de vecinos, la Ciudad ha instalado vallas en los accesos perimetrales del barrio para controlar el tránsito de personas, debido a la creación cercana de un centro y asentamiento de acogida para inmigrantes.
Esta acción pretende restaurar la tranquilidad en esta área residencial que, según los afectados, disponía de entre cinco y seis accesos abiertos. Con el vallado instalado, los residentes tendrán llaves para abrir los portones que delimitan el barrio.
Control de accesos y medidas temporales
El vallado, implementado por el gobierno local, cubre zonas clave como las cercanías de la estación, las entradas tras la zona de Carrilero, el área junto a la concesionaria Citroën y los edificios llamados «los pisos amarillos». Por ahora, solo está abierta la entrada principal, mientras finalizan las obras en otro acceso hacia colegios y farmacias.
Francisco Galán, presidente de la Asociación de Vecinos de Junta Obras del Puerto, ha señalado que esta iniciativa es provisional:
«Buscábamos controlar un poco las entradas y salidas por un único punto. Es una medida temporal relacionada con la situación actual. Esperamos que todo vuelva a la normalidad y que no haya asentamientos cerca; no tendría sentido mantener las vallas después.»
Incidentes de incivismo y solicitud de refuerzo en vigilancia
En las últimas semanas, el malestar de los moradores se ha incrementado debido a repetidos comportamientos inapropiados en espacios comunes. Se han detectado acumulaciones de basura y latas abandonadas en bancos frecuentados por niños y personas mayores.
La situación empeoró cuando un grave incidente ocurrió en un parque infantil, donde algunos vecinos tuvieron que actuar al observar a dos individuos realizando actos obscenos en la vía pública.
Ante el deterioro del entorno, la asociación vecinal ha pedido formalmente un incremento en la presencia de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado o de tropas militares. Aunque valoran el cierre perimetral como un primer paso para restringir el acceso a desconocidos, creen que la sensación de inseguridad persistirá mientras el campamento y la presión migratoria permanezcan en esta zona costera.





