El presidente de Ceuta asegura que Miguel Ángel Pérez Triano trasladó a sus superiores la información que recibía sobre el aumento de llegadas y reclama responsabilidades políticas por la gestión previa a la entrada masiva
El presidente de la Ciudad, Juan Vivas, ha desvinculado al delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, de la responsabilidad política por la falta de respuesta ante la entrada masiva de migrantes del pasado 30 de julio.
En una entrevista en Onda Cero, Vivas ha asegurado que le consta que el delegado del Gobierno trasladó a instancias superiores la información que estaba recibiendo durante los días previos a la llegada masiva. Según su relato, esa información habría llegado al Ministerio del Interior y posteriormente a Moncloa.
Vivas ha evitado pronunciarse sobre una posible dimisión de Pérez Triano y ha rechazado convertir la gestión de la crisis en una competición de responsabilidades personales.
«Esto no es responsabilidad del delegado del Gobierno», ha señalado el presidente ceutí, quien considera que la cuestión debe situarse en la cadena de decisiones adoptadas por las instancias superiores del Estado.
El presidente de la Ciudad sí ha reclamado responsabilidades políticas por la gestión de los días previos al 30 de julio. A su juicio, no se cumplió con la obligación de proteger la integridad territorial de España ante una situación que terminó colocando a Ceuta en una situación límite.
Vivas relata los avisos de los días previos
Durante la entrevista, Vivas ha explicado que la Ciudad detectó un incremento significativo de las llegadas durante los días anteriores a la entrada masiva.
Según su relato, en apenas una semana las llegadas habían alcanzado unas 1.500 personas y el número de menores acogidos por Ceuta había aumentado de unos 180 a alrededor de 800.
Ante esta situación, el presidente asegura que contactó con Moncloa y solicitó medidas extraordinarias. También pidió la declaración de emergencia y la designación de un mando único para afrontar la situación.
Vivas sostiene que el 29 de julio recibió la respuesta de que los servicios jurídicos consideraban que no concurrían los requisitos necesarios para declarar la emergencia y que el mando único correspondía al delegado del Gobierno.
Al día siguiente, 30 de julio, se produjo la entrada masiva.
Una cuestión que ahora adquiere mayor relevancia
Las declaraciones de Vivas se producen además pocos días después de que anunciara que trasladará a la juez de la Audiencia Nacional María Tardón las llamadas y avisos realizados durante los días previos a la crisis.
La magistrada investiga las circunstancias que rodearon la entrada masiva y Vivas ya había avanzado que aportaría información sobre las comunicaciones mantenidas con el Gobierno antes del 30 de julio.
La declaración del presidente introduce así un elemento relevante en el debate sobre la cadena de avisos: Vivas sostiene que el delegado del Gobierno recibió información, pero que esta fue trasladada a sus superiores.
La cuestión pendiente será determinar qué información recibió cada administración, cuándo fue recibida, qué decisiones se adoptaron y si las medidas solicitadas desde Ceuta llegaron a activarse antes de la entrada masiva.
Mientras continúa este debate, la crisis migratoria sigue abierta en la ciudad. Este mismo jueves, el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, ha informado de que el Gobierno tiene ya filiados a 2.383 menores no acompañados en Ceuta y ha señalado que continúan los procesos de reagrupación y traslado.




