Las redes familiares y la ayuda transfronteriza resultan esenciales para que los migrantes en situación irregular puedan mantenerse en Ceuta, según información de OKDIARIO. La entrada cotidiana de trabajadores desde Marruecos, junto con las transferencias de dinero, alimenta un sistema de apoyo económico que permite a estas personas permanecer en la ciudad autónoma mientras esperan una oportunidad para trasladarse a la Península.
Fuentes policiales e inmobiliarias consultadas indican que esta corriente continua de recursos ha generado una red de supervivencia y un mercado informal dentro de los asentamientos y alojamientos no oficiales.
Los puntos principales de esta dinámica económica y logística incluyen:
- Abastecimiento desde la frontera: Trabajadores con acceso diario proporcionan alimentos, efectivo y dispositivos móviles a familiares y conocidos. Además, las compañías de transferencia de dinero facilitan la extracción de fondos para cubrir gastos inmediatos.
- Presión en el mercado de alquiler: Se han detectado ofertas en el mercado negro inmobiliario con precios que llegan a 900 euros mensuales por plazas en garajes o habitaciones en pisos patera, y hasta 1.500 euros al mes por apartamentos de unos 50 metros cuadrados. La Policía Nacional ha alertado a las agencias locales sobre el riesgo legal de alquilar propiedades a personas sin regularización.
- Comercio no oficial en los campamentos: Los fondos recibidos han impulsado la creación de mercadillos improvisados en los asentamientos, donde los propios migrantes comercializan productos traídos de Marruecos o prendas de segunda mano para obtener ingresos adicionales.
- Intentos de traslado a la Península: En espera de una vía para salir, los intentos de abordar los ferrys que conectan con la Península se han incrementado, llegando a registrarse hasta treinta diarios.




