Sindicatos y usuarios reclaman más recursos mientras INGESA reorganiza la atención sanitaria en el contexto de la crisis migratoria
La situación de la sanidad pública vuelve a generar preocupación en Ceuta. La reorganización de la atención sanitaria a la población migrante ha abierto un nuevo debate sobre la capacidad de los centros de salud y del Hospital Universitario para absorber el incremento de actividad.
CCOO ha reclamado al Ministerio de Sanidad y al INGESA un refuerzo urgente de las plantillas y de los medios disponibles. El sindicato sostiene que distribuir la atención entre los profesionales de Atención Primaria sin aumentar los recursos puede incrementar todavía más la presión sobre los centros sanitarios.
A esta situación se suman las quejas de usuarios. Este domingo ha trascendido el caso de una familia que asegura haber tenido que esperar durante horas para que un menor con fiebre, vómitos y diarrea recibiera atención médica.
El debate sanitario lleva varias semanas sobre la mesa en la ciudad. Las organizaciones profesionales han reclamado más personal, mejores condiciones de trabajo y una planificación específica para afrontar el aumento de la demanda asistencial.
La situación también ha provocado actuaciones en materia de prevención y seguridad laboral. La Inspección de Trabajo ha requerido al INGESA medidas relacionadas con los riesgos a los que se enfrenta el personal sanitario que realiza asistencia domiciliaria.
El escenario plantea así una cuestión que afecta directamente a los ciudadanos: cómo garantizar una atención sanitaria adecuada mientras el sistema afronta una demanda extraordinaria.
Para los profesionales, la respuesta pasa por aumentar los recursos disponibles. Para los usuarios, la principal preocupación se traduce en algo mucho más cotidiano: poder acudir al médico y recibir atención dentro de unos tiempos razonables.




