El consejero Alejandro Ramírez cuantifica en 15.000 toneladas los residuos generados tras dos meses de crisis y sostiene que la expulsión es la única solución ante las solicitudes de Vox para proteger y militarizar los parques infantiles.
CEUTA.– La Asamblea autonómica ha vivido nuevamente un debate tenso sobre las implicaciones en la gestión, la limpieza y la seguridad ciudadana que enfrenta Ceuta. En la sesión de control, Alejandro Ramírez, responsable del área, aportó datos que evidencian el alcance del impacto en los servicios municipales: en solo dos meses, se han recogido 15.000 toneladas de basura, cifra que equivale casi a la mitad del total estimado para todo el año 2025 (38.000 toneladas).
1. Incremento de servicios de limpieza y saturación de la ciudad
La acumulación de residuos y el mantenimiento del espacio público se han convertido en el principal indicador de la crisis asistencial:
- Aumento de residuos: Ramírez reconoció que, pese a que los primeros días fueron «complicados», los servicios municipales de limpieza tuvieron que casi duplicarse desde el inicio para hacer frente a la acumulación de desechos en calles y áreas recreativas.
- Mayor presencia policial: La Policía Local ha reforzado de forma continua la vigilancia en zonas vulnerables para tratar de limitar y disminuir las incidencias reportadas.
2. Discrepancias políticas sobre el uso y la seguridad en parques infantiles
El momento de mayor tensión en el pleno ocurrió con la pregunta de la diputada de Vox, Ana Belén Cifuentes, enfocada en el estado de los parques infantiles municipales:
- Reivindicación de Vox: Cifuentes solicitó la implementación inmediata de medidas de seguridad, incluyendo cierres perimetrales y reducción de horarios, denunciando la existencia de asentamientos informales en estos espacios con situaciones insalubres y alteraciones del orden.
- Críticas a la administración: La diputada de Vox criticó al Gobierno autonómico por la falta de acción en asegurar el uso preferente para los niños en estos lugares públicos y cuestionó la rapidez en los contratos de emergencia frente a la protección de estas áreas.
3. Rechazo a la militarización y defensa de las expulsiones
En su réplica, el consejero Alejandro Ramírez dejó clara la postura del Ejecutivo local ante la gestión del problema en la vía pública:
- Oposición a la vigilancia extrema: Ramírez expresó su rechazo a instalar medidas excepcionales permanentes en los parques infantiles: «No acepto que se normalice tener los parques militarizados o un agente policial en cada uno».
- Expulsión como solución definitiva: El consejero insistió en que la solución debe venir por la vía estatal e institucional, reclamando que, tras dos meses de tensión, se proceda a la expulsión y regreso de las personas implicadas para restaurar la normalidad en la ciudad.




