El sucesor de Miguel Ángel Pérez Triano destaca su identidad como ceutí y su experiencia migratoria, comprometiéndose a colaborar cuanto antes con el presidente Juan Vivas para restaurar la normalidad en la ciudad.
CEUTA.— Tras su nombramiento oficial en el Consejo de Ministros, David de la Encina ha realizado su primera declaración pública como nuevo delegado del Gobierno en Ceuta, en sustitución de Miguel Ángel Pérez Triano. En ausencia de una ceremonia formal de toma de posesión, que tendrá lugar cuando las condiciones lo permitan, el representante del Ejecutivo central ha definido las principales prioridades de su gestión con una idea clara: «No es momento para palabras, sino para acciones».
Identificándose como un «inmigrante de ida y vuelta» debido a sus vínculos con Ceuta y su experiencia profesional fuera de la ciudad, De la Encina ha señalado que afronta su nuevo rol con el objetivo de garantizar los derechos fundamentales de los ciudadanos y restaurar la normalidad tras la crisis migratoria ocurrida a finales de julio. También ha expresado su agradecimiento hacia su predecesor en el cargo.
Trayectoria en gestión de crisis y apelación a la unidad
En su intervención, De la Encina ha recordado su trabajo previo como alcalde de El Puerto de Santa María y su papel como diputado provincial de Servicios Sociales en Cádiz durante los momentos más complicados de la pandemia de COVID-19, resaltando que posee la experiencia necesaria para gestionar situaciones complejas.
«Mi compromiso es recuperar para los ceutíes el ambiente, el ánimo y la unidad que siempre han caracterizado a esta comunidad», ha declarado el delegado, reconociendo que no dispondrá de «ni cien días ni doce horas de cortesía» para comenzar a mostrar resultados concretos.
Coordinación con Juan Vivas y rechazo a las «soluciones rápidas»
Durante su discurso, el nuevo delegado ha rechazado los planteamientos que ofrecen «soluciones rápidas que solo complican aún más la situación», aludiendo de manera indirecta a las críticas opositoras, pero ha reiterado su compromiso con la colaboración institucional. En este sentido, ha indicado que la primera persona a la que llamó tras su nombramiento fue al presidente de la Ciudad Autónoma, Juan Vivas, a quien considera un «amigo y colaborador fundamental» para coordinar la labor entre las dos administraciones.
Finalmente, De la Encina ha manifestado que, ante las preguntas sobre si aceptar la Delegación en estos momentos difíciles era arriesgado, responde que lo hace por «amor a sus raíces y una gran confianza en la recuperación de Ceuta».




