El exjefe de gabinete proporciona su dispositivo para el análisis judicial, confirma el envío de informes a varios ministerios antes de la entrada masiva y revela la existencia de informes de Inteligencia aún sin desclasificar.
MADRID.— Durante una comparecencia que superó las dos horas y que ha sido clave para la investigación, Gonzalo Sanz, exjefe de gabinete de la Delegación del Gobierno en Ceuta, entregó su teléfono móvil a la jueza María Tardón para un clonado completo. Frente a la Audiencia Nacional, ratificó con detalle lo expuesto en su carta de dimisión del 11 de septiembre: comunicó a su superior, el exdelegado Miguel Ángel Pérez Triano, las advertencias sobre la movilización masiva emitidas por el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) el 29 de julio.
El relato de Sanz coincide con la declaración previa del presidente autonómico, Juan Vivas, quien indicó que las alertas sobre la posible saturación fronteriza fueron remitidas formalmente hacia Madrid. Además, Sanz señaló ante la jueza que los documentos desclasificados hasta ahora por Moncloa no son completos y que existen otros informes de Inteligencia relacionados con la crisis que continúan sin hacerse públicos.
Clonado del dispositivo y notificaciones a ministerios
La sesión de Sanz incluyó el tiempo necesario para realizar el volcado técnico de su teléfono. En el dispositivo se registra una conversación de WhatsApp mantenida un día antes de los hechos con un agente del CNI, que a las 13:52 horas lo alertó sobre la convocatoria en redes sociales para intentar cruzar la frontera el 30 de julio, durante la Fiesta del Trono marroquí, mencionando dos grupos que sumaban 180.000 seguidores.
Durante su interrogatorio, Sanz explicó que, tras responder con la expresión «sus rilas» ante la magnitud de la alerta, mantuvo una llamada de 11 minutos con Inteligencia y comunicó de inmediato la información a Pérez Triano. Igualmente, confirmó que la Delegación canalizó alertas hacia distintos ministerios del Gobierno central en las horas previas a la llegada masiva de migrantes.
Discrepancia con Moncloa y desarrollo del proceso
Sanz aclaró que su testimonio no tiene motivaciones personales contra Pérez Triano —quien negó haber recibido esas advertencias antes de su dimisión el lunes—, aunque su confirmación pone en evidencia fallos en la cadena de mando entre Ceuta y los ministerios.
La inclusión del contenido completo del teléfono de Sanz y la existencia de nuevos informes sin desclasificar fortalecen la línea de investigación de la Audiencia Nacional, que tiene previsto hacerse cargo próximamente del caso tras la inhibición del juzgado que inició la causa relacionada con Pérez Triano.




