El Gobierno central difunde el registro de comunicaciones entre el 27 y el 30 de julio y asegura que todas las llamadas fueron atendidas; desde Ceuta se mantiene que hubo varios intentos de contacto que no obtuvieron respuesta
El Gobierno central ha hecho público el registro de las comunicaciones mantenidas con el Gabinete del presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, entre los días 27 y 30 de julio, con el objetivo de aportar su versión sobre los contactos realizados antes de la entrada masiva de migrantes en la ciudad.
Según la documentación difundida por La Moncloa y recogida por EL PAÍS, durante esos cuatro días se produjeron nueve comunicaciones entre ambos gabinetes, además de contactos con distintos miembros del Gobierno y responsables de los cuerpos de seguridad. El Ejecutivo asegura que las llamadas y peticiones recibidas fueron atendidas de forma inmediata o pocos minutos después.
La publicación de este registro se produce después de que Vivas declarara ante la Audiencia Nacional que había intentado contactar con el Gobierno central en los días previos a la entrada masiva y que varias de esas llamadas no habían sido atendidas.
Las comunicaciones del 27 de julio
Según el relato ofrecido por La Moncloa, la primera comunicación se produjo el 27 de julio a las 8.39 horas, cuando Pablo García, jefe de Gabinete de Vivas, llamó a su homólogo en el Gobierno central, Diego Rubio.
La llamada, siempre según la versión de Presidencia, tuvo una duración de seis minutos. En ella, el Gobierno ceutí trasladó su preocupación por el incremento de los cruces a nado y solicitó medidas para aumentar la capacidad de acogida temporal y los traslados a la Península.
La Moncloa sostiene que esas peticiones fueron trasladadas inmediatamente a los ministerios competentes.
Ese mismo día, a las 13.07 horas, se produjo una segunda llamada entre ambos gabinetes. Según el Gobierno central, Ceuta volvió a solicitar medidas para atender a las personas que estaban llegando a la ciudad y trasladó la posibilidad de que se produjeran nuevas entradas.
El mensaje de WhatsApp del 28 de julio
El registro recoge también un intercambio del 28 de julio. A las 8.16 horas, Pablo García envió un mensaje a Diego Rubio preguntando si podían hablar.
Ocho minutos después se produjo una llamada de Rubio a García que, según La Moncloa, no fue contestada. El director de Gabinete del presidente del Gobierno envió posteriormente un mensaje en el que señalaba que se estaba trabajando para solucionar el problema y que el delegado del Gobierno mantenía informada a la Administración ceutí.
Según la versión publicada por el Ejecutivo, García respondió posteriormente: «Ok. Entendido».
El contacto entre Sánchez y Vivas llegó el 30 de julio
La siguiente comunicación registrada se produjo el 30 de julio a las 11.17 horas. En ella, según La Moncloa, Vivas solicitó por primera vez hablar directamente con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
El Ejecutivo señala que posteriormente se produjeron nuevos contactos hasta que, a las 12.55 horas, Sánchez y Vivas mantuvieron una conversación telefónica sobre la situación migratoria que ya estaba produciéndose en Ceuta.
La Moncloa recoge además otras dos comunicaciones durante la tarde y la noche del 30 de julio relacionadas con la visita que Sánchez tenía previsto realizar a Ceuta y con la participación de Vivas en la posterior comparecencia.
Dos versiones sobre las comunicaciones previas
La publicación del registro mantiene abierto el principal punto de discrepancia entre ambas administraciones.
El Gobierno central sostiene que las nueve comunicaciones registradas fueron atendidas y afirma que no consta en sus registros la totalidad de las llamadas que Vivas asegura haber realizado sin obtener respuesta.
La Moncloa plantea que algunos de esos intentos pudieron realizarse mediante WhatsApp en momentos en los que el terminal receptor no tenía cobertura. También sostiene que, cuando no hubo respuesta a una llamada, el Gobierno de Ceuta disponía de otros canales institucionales para intentar contactar con Presidencia.
Por su parte, Vivas ha mantenido públicamente que intentó alertar al Gobierno central antes de la entrada masiva y que se produjeron varios intentos de comunicación que no fueron atendidos.
La cuestión forma parte ahora de la investigación judicial que trata de reconstruir qué información tenían las distintas administraciones durante los días previos al 30 y 31 de julio y qué comunicaciones se produjeron entre ellas.
El cruce de versiones se produce además después de la declaración ante la Audiencia Nacional del entonces jefe de Gabinete de la Delegación del Gobierno, Gonzalo Sanz, que ha aportado nuevos elementos sobre las alertas y comunicaciones previas a la entrada masiva.




