La Policía culmina la retirada de las últimas personas sin incidentes graves y comienza la limpieza de la zona, mientras sigue pendiente conocer el destino de parte de sus antiguos ocupantes
El asentamiento de El Trampolín ha quedado completamente desalojado este lunes, después de dos jornadas de operativo y de los traslados iniciados el domingo.
Las últimas personas que permanecían en la playa han abandonado la zona durante la mañana y los servicios correspondientes trabajan ya en la retirada de chabolas, enseres y residuos acumulados, con el objetivo de recuperar progresivamente este espacio.
Un operativo sin incidentes graves
El desalojo se ha desarrollado sin incidentes de especial gravedad, con presencia de Policía Nacional y de los distintos servicios implicados en el dispositivo.
Durante la primera jornada fueron trasladadas alrededor de 1.100 personas, mientras que este lunes la operación ha continuado con quienes todavía permanecían en el asentamiento.
Paralelamente se han producido retornos voluntarios de ciudadanos marroquíes a su país, aunque las cifras conocidas hasta el momento proceden de distintas estimaciones. Habrá que esperar al balance oficial para determinar con precisión cuántas personas han sido trasladadas, cuántas han retornado voluntariamente y cuántas pueden permanecer en otros puntos de Ceuta.
El Trampolín está vacío, pero la crisis continúa
El final del asentamiento no significa que todos sus antiguos ocupantes hayan sido trasladados al CATE o hayan abandonado Ceuta.
El Trampolín llegó a concentrar varios miles de personas y existe todavía una diferencia entre las estimaciones sobre quienes permanecieron allí y las cifras de traslados y retornos conocidas hasta ahora.
Parte de los migrantes habría abandonado previamente la zona y se habría desplazado hacia otros puntos de la ciudad, mientras la antigua Fábrica del Guano continúa siendo otro de los lugares donde permanece un importante número de personas.
La desaparición del asentamiento supone, por tanto, el cierre de una de las imágenes más visibles de la crisis, pero no el final de la emergencia ni de los dispositivos extraordinarios que siguen activos en Ceuta.
El Trampolín ya está vacío. Ahora queda por conocer el balance oficial de una operación que pone fin al mayor asentamiento surgido tras la entrada masiva, pero no a las consecuencias de la crisis migratoria que continúa afrontando Ceuta.




