Después del desalojo en la zona del Trampolín —donde se han retirado casi 200 toneladas de residuos—, la Policía Nacional supervisa la atención en la antigua fábrica, mientras más de 1.600 personas marroquíes han regresado a su país.
CEUTA. — Equipos de limpieza y miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado trabajan sin descanso en la costa de Ceuta para restablecer la normalidad tras el despeje completo del asentamiento del Trampolín. Las acciones de emergencia se concentran ahora en la eliminación masiva de desechos de esa playa y en la organización de las personas migrantes en el asentamiento regulado del Guano, último espacio asistencial activo en la zona.
La Consejería de Medio Ambiente, Servicios Urbanos y Vivienda ha recogido en apenas 48 horas un total de 197 toneladas de basura, restos de chabolas y enseres de la playa del Trampolín y sus alrededores. Terminada la limpieza y desinfección del terreno —donde Sanidad había alertado por la contaminación de las aguas—, se delimitará el acceso para impedir nuevos asentamientos y se pondrá en marcha un plan integral de regeneración ambiental.
Devoluciones y desplazamientos hacia el monte
El rechazo del Trampolín ha supuesto un cambio importante en la situación local. Según fuentes policiales, unas 1.600 personas de nacionalidad marroquí han retornado a su territorio en las últimas 24 horas, muchas utilizando los autobuses dispuestos por la Policía para facilitar su vuelta voluntaria. No obstante, un número no determinado de habitantes del asentamiento han optado por desplazarse hacia zonas boscosas cercanas para evitar ser registrados por las fuerzas del orden.
Atención organizada en la explanada del Guano
El foco de asistencia se ha trasladado definitivamente al asentamiento del Guano, situado en la explanada de la antigua fábrica. Este espacio, que cuenta con módulos de duchas y aseos, funciona siguiendo la normativa acordada entre el Gobierno central y la Ciudad Autónoma de Ceuta.
En este lugar, la Policía Nacional vigila la entrega de alimentos gestionada por Cruz Roja, ordenando las filas y coordinando los traslados progresivos de quienes permanecen en el asentamiento hacia recursos permanentes como el centro de Loma Colmenar, conforme van quedando plazas libres.




