Rabat aseguró a España su «plena colaboración» y Bourita afirmó que la falta de retornos no dependía de Marruecos
El aumento de los retornos voluntarios desde Ceuta durante los últimos días se produce con la colaboración de Marruecos, que está permitiendo la entrada de sus nacionales que deciden regresar a través de la frontera del Tarajal.
Esta disposición no es nueva. El pasado 24 de septiembre, durante una reunión celebrada en Nueva York entre los ministros de Exteriores de España y Marruecos, Nasser Bourita trasladó a José Manuel Albares la «plena colaboración» de Rabat para facilitar el regreso de los migrantes que permanecían en Ceuta y no tenían derecho a protección internacional.
El ministro marroquí sostuvo públicamente que, si esas personas aún no habían regresado, las razones debían buscarse en España.
«No es Marruecos quien devuelve», declaró Bourita, quien aseguró que las autoridades marroquíes ya habían expresado claramente su voluntad de colaborar en los retornos.
Colaboración en la frontera
Esa disposición se está concretando ahora en la recepción, por parte de las autoridades marroquíes, de quienes deciden abandonar Ceuta.
Durante el desalojo del Trampolín, más de 1.200 personas optaron por regresar a Marruecos en lugar de continuar hacia el Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE), donde debían ser identificadas e incorporadas a los procedimientos administrativos correspondientes.
Durante la jornada del martes también regresaron varios centenares de personas.
Fuentes policiales españolas han confirmado, además, que existe colaboración con la policía marroquí para hacer posibles estas salidas.
Marruecos ha utilizado en algunas ocasiones autobuses para trasladar a los retornados
También está acreditado que Marruecos ha organizado el traslado de personas que regresan desde Ceuta hacia otras zonas del país.
El propio Consejo Nacional de Derechos Humanos de Marruecos (CNDH) constató estos desplazamientos desde Fnideq hacia distintos puntos del territorio marroquí, mediante autobuses habilitados para trasladar a los retornados a sus ciudades de origen.
Los datos disponibles permiten confirmar, por tanto, que Marruecos mantiene una colaboración activa para aceptar y facilitar los retornos desde Ceuta.



