CEUTA — La presencia improvisada de menores migrantes en la plaza Rafael Gibert, conocida popularmente como Plaza Vieja, y sus alrededores está ocasionando un impacto negativo considerable en la actividad económica de los comercios y establecimientos de hostelería del área. Autónomos y empleados vecinos alertan que la aglomeración de estos jóvenes disuade a los clientes.
Entre quienes sufren esta situación está la dueña de la Peluquería Roxi, ubicada junto a esta zona de concentración, quien explicó que ha tenido que cancelar diversas citas por la dificultad que tienen los clientes para llegar a su local y por el clima de tensión que se vive en el entorno. De igual modo, negocios de restauración como La Tapería de María han comunicado una marcada reducción en el número de visitantes desde que los menores se asentaron frente a sus terrazas.
Los comerciantes manifiestan que son conscientes de la complicada realidad humanitaria que enfrentan los menores, quienes permanecen esperando en las inmediaciones de la Jefatura Superior de Policía para su identificación y posterior traslado a centros de acogida. No obstante, solicitan a las autoridades una actuación pronta que permita mantener la convivencia y posibilite a los autónomos continuar con su actividad con normalidad.




