La defensa de Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, ha entregado un nuevo informe pericial al juez Juan Carlos Peinado en el que se afirma que su labor en la Universidad Complutense de Madrid no ocasionó ningún daño económico a dicha entidad. Por el contrario, el informe señala que la universidad habría registrado un superávit cercano a 13.000 euros relacionado con los fondos destinados a la cátedra que ella codirigió.
El informe, elaborado por Jesús Rodríguez Márquez, profesor titular de Derecho Financiero y Tributario, responde a la posición de la Complutense, que se personó como parte perjudicada en el proceso y estimó en 113.509 euros el costo del desarrollo del software vinculado a la Cátedra de Transformación Social y Competitiva.
La defensa sostiene ausencia de perjuicio económico para la UCM
El documento presentado por la defensa sostiene que la valoración realizada por la Universidad Complutense es inexacta. Según el informe, el gasto examinado no debe considerarse un daño para la universidad dado que se financió con recursos privados específicamente asignados a las actividades de la cátedra.
“La cuantificación efectuada por la UCM no es correcta, ya que no se le causó perjuicio alguno”, indica el texto, que añade además que, en el peor de los casos, el daño supuesto no alcanzaría las sumas invertidas en la plataforma digital.
La defensa enfatiza que los gastos se realizaron conforme a la normativa presupuestaria y de contratación, tanto de ámbito general como particular de la Universidad Complutense.
El informe destaca un superávit de 12.856 euros
De acuerdo con el análisis pericial, la Complutense percibió 158.400 euros provenientes de empresas privadas para financiar las actividades de la cátedra, incluido el desarrollo de software. De esa suma, 108.765,79 euros fueron destinados a los fines establecidos.
Además, la universidad recibió otros 17.600 euros para cubrir costes de personal y dirección relacionados con la cátedra. Sin embargo, el gasto efectivo en esos aspectos fue de 4.743,53 euros, lo que, según la defensa, genera un superávit de 12.856,47 euros.
El informe concluye que la UCM no perdió fondos propios sino que administró recursos aportados por patrocinadores privados para un propósito específico.
Financiación privada destinada a la cátedra
Se subraya que el dinero recibido de entidades como La Caixa, Reale Seguros, Google, Manpower y Numitec estaba destinado exclusivamente a financiar las actividades de la cátedra y el desarrollo del software.
La defensa sostiene que la universidad estaba obligada a emplear esos recursos conforme a los convenios establecidos. De no haberse hecho así, habría sido la propia UCM la que podría haber provocado un daño a los patrocinadores al incumplir el uso previsto de la financiación.
“Jamás puede considerarse un perjuicio el empleo de fondos proporcionados por terceros”, señala el informe pericial.
Procedimiento judicial contra Begoña Gómez
Este nuevo informe se presenta tras la resolución del juez Juan Carlos Peinado el 11 de abril, mediante la cual se dio por concluida la instrucción y propuso juzgar a Begoña Gómez por presuntos delitos de tráfico de influencias, corrupción en los negocios, malversación de caudales públicos y apropiación indebida.
El magistrado archivó la causa por intrusismo profesional, pero mantuvo los cargos contra Gómez. También prosigue el proceso contra Cristina Álvarez, asesora de la esposa del presidente, por las mismas imputaciones, y contra el empresario Juan Carlos Barrabés por tráfico de influencias y corrupción en los negocios.
Tercer informe presentado para la defensa
Este es el tercer informe aportado por la defensa de Begoña Gómez para respaldar su actuación en relación con la cátedra y el software investigado.
La estrategia defensiva se basa en negar la existencia de apropiación indebida o daño económico para la Universidad Complutense. Se insiste en que los fondos procedían de fuentes privadas, fueron empleados conforme a sus fines y, según sus cálculos, incluso generaron un saldo positivo para la universidad.
La Complutense se personó como parte perjudicada
El origen de este informe se relaciona con la decisión del juez Peinado de permitir a la Universidad Complutense personarse como perjudicada. La institución aceptó y presentó un documento que detallaba el coste del software desarrollado en el marco de la cátedra.
La defensa de Gómez cuestiona esa interpretación y afirma que la universidad no puede reclamar un perjuicio económico sobre cantidades que no se extrajeron de fondos propios sino de aportes privados con destino específico.
Nueva etapa pericial en la investigación
Con ello, la investigación entra en una fase de confrontación técnica sobre el dinero invertido, el origen de los recursos y el posible daño económico para la Complutense.
El informe presentado pretende refutar uno de los aspectos centrales de la acusación: que la universidad sufrió un perjuicio patrimonial por el desarrollo del software. A diferencia de esta posición, el informe sostiene que no existió pérdida sino administración de recursos privados y un superávit para la institución.




