Ceuta volvió a demostrar este sábado por qué la Vuelta al Hacho está considerada una de las travesías de natación en aguas abiertas más exigentes y espectaculares del calendario nacional. La decimoquinta edición de la prueba reunió a decenas de nadadores llegados desde distintos puntos de España para completar un recorrido de diez kilómetros alrededor del Monte Hacho, en una jornada marcada por el buen ambiente y unas condiciones del mar que permitieron disfrutar de un gran espectáculo deportivo.
La salida tuvo lugar a primera hora de la mañana desde la Playa de la Ribera, con los participantes afrontando un recorrido que los llevó a atravesar el Foso de San Felipe, bordear el puerto y enfrentarse a las corrientes del Estrecho antes de regresar al punto de llegada. Un trazado único que convierte a la prueba ceutí en una de las más reconocidas del circuito nacional de aguas abiertas.
La competición formó parte, un año más, de la Copa de España de Aguas Abiertas, lo que atrajo a algunos de los mejores especialistas de la disciplina y consolidó la cita como uno de los grandes acontecimientos deportivos del verano en la ciudad. Junto a los deportistas nacionales también participaron nadadores vinculados al ámbito militar, una de las señas de identidad de esta travesía desde sus primeras ediciones.
Más allá de la clasificación, la Vuelta al Hacho volvió a convertirse en un escaparate para Ceuta. Familiares, aficionados y numerosos curiosos siguieron el desarrollo de la prueba desde distintos puntos del litoral, mientras la organización desplegó un importante dispositivo de seguridad marítima y logística para garantizar el desarrollo del evento.
La cita también supone un importante impulso para el turismo deportivo. Durante todo el fin de semana, hoteles, establecimientos de restauración y comercios recibieron a participantes y acompañantes desplazados hasta la ciudad para disfrutar de una de las pruebas más emblemáticas del calendario nacional de aguas abiertas.
Con quince ediciones a sus espaldas, la Vuelta al Hacho continúa reforzando su prestigio y proyectando la imagen de Ceuta como un destino idóneo para la celebración de competiciones deportivas de primer nivel. La singularidad de su recorrido, el entorno natural del Monte Hacho y la implicación de voluntarios y organizadores han convertido esta travesía en una cita imprescindible para los amantes de la natación en aguas abiertas.




