Un joven aficionado a la meteorología prevé un cambio en la tendencia climática entre el 11 y el 20 de agosto, coincidiendo con el fenómeno astronómico. La AEMET pronostica para días previos un embolsamiento de aire frío que ocasionará tormentas intensas en la mitad norte y temperaturas superiores a 38 grados.
El entusiasmo por el próximo eclipse solar total visible desde España ha incorporado un factor de incertidumbre debido a las previsiones meteorológicas. Jorge Rey, que utiliza el tradicional método de las cabañuelas, ha alertado sobre el periodo entre el 11 y el 20 de agosto, indicando que las condiciones atmosféricas podrían cambiar significativamente, comprometiendo la estabilidad del cielo necesaria para observar el eclipse en territorio español.
Según este método tradicional, la estabilidad del clima que permitiría disfrutar del eclipse solar total podría verse interrumpida en ciertas áreas del país. Este pronóstico sugiere un escenario de variabilidad atmosférica durante las fechas cruciales del evento, lo que podría requerir que el público ajuste sus planes para la observación en el centro de agosto.
Inestabilidad anticipada y tormentas según el pronóstico oficial de la AEMET
Si bien la alerta de las cabañuelas se centra en el periodo del eclipse, la presencia de inestabilidad atmosférica ya está reflejada en los mapas meteorológicos oficiales. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) informa que se espera la formación de un embolsamiento de aire frío en capas altas sobre la Península Ibérica, incrementando la inestabilidad especialmente en la región central y la mitad norte.
Este fenómeno supondrá, según la AEMET, la presencia de nubes medias y altas desde primeras horas, que durante la tarde evolucionarán en nubosidad de desarrollo, originando chubascos y tormentas con alta probabilidad de ser localmente intensas en el interior de la mitad norte del país. También se prevén rachas fuertes de viento y posibles chubascos intensos en áreas como la Cordillera Cantábrica occidental y el extremo oriental del Sistema Ibérico.
Persistencia de temperaturas altas en el resto del país
En contraste con la actividad tormentosa del norte y centro, el resto de España registrará cielos despejados o poco nubosos, con nubosidad baja matutina en zonas como el Estrecho, el norte canario, Galicia y el Cantábrico, que irá desapareciendo con el avance del día. También se pueden formar bancos de niebla matinal en Galicia y la cornisa cantábrica.
A pesar de un descenso general en las temperaturas máximas, salvo en Baleares y el tercio noroeste donde variarán poco, los valores seguirán siendo elevados. En amplias regiones de la Península y Baleares se superarán los 35 grados, alcanzando más de 38 grados en Baleares, el valle del Ebro, ciertas zonas de Andalucía y las cuencas del Tajo y Segura. Las mínimas bajarán en Canarias, la mitad sur y la costa oriental peninsular, mientras que subirán en otras zonas de la Península y permanecerán estables en Baleares, manteniéndose por encima de 20 grados en litorales mediterráneos, depresiones del nordeste, meseta Sur e interior sureste.
Comportamiento de los vientos y alertas activas
El escenario meteorológico incluirá vientos suaves predominantes en Península y Baleares, aunque se espera poniente moderado en el Estrecho y Alborán, y vientos moderados de componente este en regiones como el valle del Ebro y el litoral catalán. La dirección este dominará en Baleares y el este peninsular, la oeste afectará la mitad sur y la norte en Galicia y el Cantábrico, mientras que el resto de zonas tendrán vientos variables. En Canarias soplarán vientos moderados del norte.
Las autoridades mantienen activadas las alertas debido a la probabilidad de que las tormentas fuertes en la mitad norte puedan generar complicaciones por la intensidad de los chubascos y las rachas de viento. Esta situación coincide temporalmente con la predicción de cambio aportada por las cabañuelas para el mes de agosto.




