Madrid — El Ejecutivo ha decidido aplazar la aprobación del real decreto ley de Vivienda, que estaba prevista para este martes en el Consejo de Ministros, y posponerla hasta el mes de septiembre. Esta medida se debe a la ausencia de respaldos asegurados en el Congreso de los Diputados para su posterior ratificación, según han informado fuentes del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana.
Un conjunto normativo bloqueado por demandas contrapuestas
El plan, con el que el Gobierno pretendía implementar un paquete ambicioso para controlar los precios del alquiler y aumentar la vivienda asequible antes del receso veraniego, ha encontrado vetos enfrentados entre sus socios habituales.
- Oposición de Junts: El partido independentista ha rechazado un «decreto ómnibus» que agrupa distintos temas legislativos en un solo bloque sin posibilidad de negociación parcial.
- Divergencias entre socios de izquierda: Las demandas simultáneas de grupos como Podemos y EH Bildu sobre el alcance del control de rentas y las sanciones a plataformas turísticas han complicado el logro de un acuerdo sobre el texto definitivo.
Espacio para la negociación y prioridades del verano
Desde el Ministerio dirigido por Isabel Rodríguez indican que este plazo adicional ayudará a buscar un «acuerdo amplio y transversal» que garantice seguridad jurídica tanto a inquilinos como a propietarios.
Con este aplazamiento, el Gobierno libera la agenda del último Consejo de Ministros del período político para centrar esfuerzos institucionales en la gestión de la emergencia climática y la ola de incendios que afecta a varias regiones del país, dejando la negociación de la vivienda para el reinicio de las sesiones posteriores al verano.




