Sánchez confirma que Felipe VI visitará Ceuta y Melilla, aunque todavía no existe una fecha oficial, mientras crece la presión política y social para que el monarca viaje a la ciudad
La figura de Felipe VI vuelve a situarse en el centro de la crisis de Ceuta. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha confirmado que el Rey visitará próximamente Ceuta y Melilla, aunque por el momento no existe una fecha concreta para el desplazamiento.
El anuncio se produce después de varias semanas de debate sobre la ausencia del monarca durante la crisis provocada por la entrada masiva de migrantes a finales de julio. Desde Ceuta se había reclamado públicamente su presencia como gesto institucional de respaldo a la ciudad.
El presidente de la Ciudad, Juan Vivas, ya trasladó personalmente a Felipe VI durante su encuentro en Marivent, el pasado 6 de agosto, su deseo de que visitara Ceuta. Según explicó entonces Vivas, el monarca había mostrado su compromiso con realizar ese desplazamiento.
Sánchez niega haber reprochado al Rey su ausencia
La posible visita ha generado además una fuerte controversia política después de las declaraciones realizadas por Sánchez sobre la ausencia del jefe del Estado en Ceuta y Melilla durante los últimos años.
El Gobierno ha rechazado que el presidente haya reprochado al Rey no haber viajado todavía a la ciudad. La portavoz del Ejecutivo, Elma Saiz, aseguró que Sánchez se limitó a constatar que la última visita de un monarca a Ceuta se produjo hace casi dos décadas.
Desde el Ejecutivo se insiste en que las relaciones entre Moncloa y Zarzuela son buenas y que no existe ningún veto a una visita del Rey.
La polémica, sin embargo, ha sido aprovechada por el Partido Popular para acusar a Sánchez de mantener una actitud de distancia hacia Felipe VI y cuestionar su relación con Marruecos.
Una visita con enorme carga simbólica
El viaje tendría una especial importancia institucional. Felipe VI no ha realizado una visita oficial a Ceuta desde su proclamación como Rey en 2014. La última visita de un monarca español a la ciudad se produjo en 2007, cuando Juan Carlos I viajó junto a la Reina Sofía.
Precisamente por ello, la presencia de Felipe VI tendría un fuerte componente simbólico después de la crisis vivida durante el verano.
El Rey ha seguido de cerca la situación. En agosto recibió a Vivas en Marivent y también mantuvo contactos con distintos responsables políticos para conocer de primera mano la evolución de la crisis.
Marruecos, pendiente del posible desplazamiento
La eventual visita también tiene una dimensión diplomática. La posibilidad de que Felipe VI viaje a Ceuta ha generado inquietud en Marruecos, especialmente porque el país vecino celebra elecciones legislativas el próximo 23 de septiembre.
Diversos análisis apuntan a que Rabat podría interpretar el desplazamiento como un gesto especialmente sensible en materia territorial.
Mientras tanto, en Ceuta continúa creciendo la expectativa. Después de semanas de crisis, protestas y reclamaciones al Gobierno central, la llegada del Rey supondría para muchos ceutíes un gesto de respaldo institucional y de presencia del Estado en la ciudad.
Por ahora, la gran incógnita sigue siendo la fecha. El Gobierno asegura que la visita se producirá, pero Ceuta continúa esperando conocer cuándo llegará Felipe VI.



