Un informe remitido a la Audiencia Nacional sostiene que miembros de las fuerzas de seguridad de Marruecos guiaron a los migrantes y les indicaron los puntos de entrada
Ceuta, 1 de septiembre de 2026. — La Policía Nacional ha trasladado a la Audiencia Nacional un informe en el que apunta a una posible implicación directa de agentes de seguridad marroquíes en la organización y ejecución de la entrada masiva de migrantes registrada en la frontera de Ceuta los días 30 y 31 de julio.
El documento, elaborado por el Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF), fue remitido a la magistrada María Tardón, que se encontraba de guardia en la Audiencia Nacional cuando se produjeron los hechos. Según las conclusiones policiales, el episodio habría respondido a una actuación previamente organizada cuyo objetivo era provocar una saturación de los mecanismos españoles de control fronterizo.
Agentes uniformados y de paisano
El informe recoge indicios de que miembros de los cuerpos de seguridad marroquíes participaron sobre el terreno durante el desarrollo de la operación. Según la investigación policial, algunos agentes habrían guiado a los migrantes desde la zona de Castillejo, mientras que otros, vestidos de paisano, les habrían señalado los lugares por los que debían dirigirse hacia la frontera de El Tarajal.
La Policía sostiene que existen imágenes que permitirían identificar la presencia y actuación de estos agentes durante la llegada masiva de personas a la frontera. El CENIF considera estos elementos relevantes para determinar que el episodio pudo exceder de un fenómeno migratorio espontáneo.
Las conclusiones del organismo policial contrastan con la interpretación mantenida públicamente por el Gobierno español, que ha descartado que las autoridades marroquíes estuvieran detrás de la operación y ha atribuido el desplazamiento masivo, entre otros factores, a redes dedicadas al tráfico de personas y a la posible influencia de terceros países.
Una alerta emitida antes de los acontecimientos
Otro de los elementos destacados en el informe es una alerta de riesgo elaborada por el propio CENIF el 29 de julio, un día antes del inicio del episodio. Según la Policía, aquella comunicación advertía de que se estaba preparando una entrada masiva para el día siguiente y señalaba el mar como una de las vías previstas.
Para los investigadores, esta circunstancia constituye un indicio de que la movilización pudo haber sido detectada con antelación y que existía información previa sobre sus características.
El informe también llama la atención sobre el hecho de que una parte importante de las personas que accedieron a territorio español regresara posteriormente a Marruecos. La Policía interpreta este comportamiento como un elemento que podría ser compatible con una operación destinada a presionar o poner a prueba el sistema fronterizo más que con un movimiento migratorio convencional.
La dimensión territorial
El CENIF vincula asimismo los hechos con las reivindicaciones territoriales de Marruecos sobre Ceuta y Melilla. Desde esta perspectiva, el episodio fronterizo habría podido utilizar la cuestión migratoria como mecanismo de presión sobre España.
Las conclusiones del informe deberán ser ahora valoradas en el marco de la investigación judicial. El documento ya se encuentra en poder de la Fiscalía, que tendrá que analizar los indicios aportados por la Policía y su eventual relevancia penal.
La investigación deberá determinar, entre otras cuestiones, quién organizó la movilización, qué papel desempeñaron los distintos cuerpos de seguridad marroquíes y si existió una coordinación previa destinada a provocar el colapso temporal de los controles fronterizos españoles.
Por el momento, las conclusiones del CENIF constituyen una hipótesis policial dentro de una investigación judicial en curso, por lo que la responsabilidad de las personas o instituciones señaladas deberá quedar acreditada mediante las correspondientes pruebas y resoluciones judiciales.



